Punto de Encuentro

El ministerio de la juventud

El Perú representa actualmente una gran circunstancia de bono demográfico y de emprendimiento comercial juvenil, de informalidad, creatividad, esfuerzo y de futuro. De tal manera que no sorprende que el gran decisor de las elecciones del año próximo sea la juventud, que constituirá el 38% del electorado. Es además el segmento más reactivo al discurso político y el más alejado de los partidos y la militancia clásica. El equipo o candidato nacional que interprete mejor a la juventud –con propuestas concretísimas- será el que tendrá las mayores chances para acceder al poder.

 

Hace dos días Alan García propuso en una reunión con jóvenes profesionales el “Ministerio de la Juventud”, ente que regiría y articularía el renovado y ordenado impulso  que desde el Estado se implemente para los más jóvenes de la patria a partir de Julio de 2016. Concentrar en un solo organismo los programas de alto impacto sobre la juventud es un elemento nuevo y refrescante en la aún corta agenda propositiva para los comicios presidenciales que se avecinan.  

 

Parte importante de la propuesta se orienta a la generación de oportunidades: creación de un fondo especial para la titulación universitaria; impulso de la educación técnica, apoyo y crédito para la Mype joven, marcada por la creatividad y el esfuerzo y que a partir de la misma se debe aprovechar realmente el marco de oportunidades que ofrecen los TLCs, que nos conectan con miles de millones de potenciales compradores en el mundo. Además se habló de estímulos tributarios a las empresas que contraten gente joven.

 

De esta manera se configura alrededor de la posible nueva institución un paquete de fomento agresivo al empleo juvenil que estamos seguros no será solo urbano sino también rural.

 

El tema no queda allí: se habló de la promoción de programas para la vivienda joven. Recordemos que en el Perú existen más de 500 mil  jefes de familia no cuentan con vivienda propia, esto sin duda es una de las demandas principales en la agenda social juvenil pendiente.

 

El APRA le propone al Perú un paso de realidad y de futuro, tal como lo hizo hace unos años con los innegables aciertos de los ministerios de Medio Ambiente y de Cultura; pero además apuntala y reafirma su esencia juvenil: un movimiento fundado por jóvenes menores de 35 años  y que accedió al poder por primera vez de la mano de la generación de AGP, todos menores 40 de años.

 

Se abrirá un gran debate en torno a los alcances y pertinencia de esta propuesta que sin duda marcará la agenda social y electoral de los próximos meses.