Punto de Encuentro

El APRA es Justicia en las AFP

El asunto de la Justicia Social asociada a la seguridad, al crecimiento y a la satisfacción de la problemática de las clases medias es la agenda que Alan García ha propuesto desde su lanzamiento como candidato presidencial en el Chamochumbi de Magdalena hace una semana. En ese marco una propuesta que está ganando gran atención y debate en los medios y –más importante aún- en la ciudadanía es la cuestión de la reforma y mejor regulación en las AFP, tópico no tocado e incluso rehuido con persistencia por otros aspirantes al sillón de Pizarro.

En realidad el asunto basa su concepción en el recojo de la realidad. No existe actualmente ningún peruano que supere los 100 años que reciba pensión. Por ello la propuesta de que la SBS suspenda sus  nuevas tablas de mortalidad –actualmente en la cifra injusta y perversa de 110 años-  es de urgencia y la expresión de una demanda que asienta su lógica en el sentido común popular. Esta primera batalla, dentro de la lógica de la guerra por la justicia en las AFP, la ha empezado a librar el APRA a través de su candidato y su conquista inmediata puede ser posible por el gran arraigo que ha generado en la población.

Ello sumado a abrir el necesario debate -y negociación-  acerca de la comisión sobre el fondo y sobre todo el derecho de poder retirar una parte del fondo al momento de la jubilación para su libre disposición, como acto de reafirmación de la confianza que el estado tiene en sus ciudadanos y sus decisiones constituyen una lanza contundente para el debate político-electoral. En esa línea que la parte de los fondos que se permitiría retirar sea usada en un asunto previsional como la vivienda es una alternativa importante, ya que dinamizaría la construcción y generaría empleo. Otros tópicos pueden surgir en el camino ahora que el tema empieza a protagonizar la escena, como por ejemplo la posibilidad de heredar y que a muerte del titular el cónyuge pueda retirar lo que queda del fondo o la posibilidad de que los esposos puedan juntar sus fondos como ocurre en otros países.

Interpretar las necesidades de los sectores sociales representativos y construir una oferta electoral basada en los principios rectores o ideológicos de un movimiento partidario es una tarea sin duda compleja y es justamente el espacio en donde se aprecia la capacidad del actor político. Alan García, en la línea histórica de Justicia Social planteada por el aprismo, raya la cancha electoral con la propuesta de reformar y regular mejor el sistema pensionario de las AFP. Un reclamo y preocupación de la clase media que - aunque heterogénea-  representa el grueso bolsón electoral y demográfico del Perú de 2016.