Punto de Encuentro

La Justicia Social y laboral en debate en esta elección

Julio Guzmán trató de plantear, desde el inicio,  la dicotomía “nuevo vs dinosaurios” en la forma como encaró su participación en estas elecciones. Se presentó como un tecnócrata alejado de la “política tradicional” y que más bien la confrontaba, proponiendo a su vez una nueva forma de gobierno al Perú, más técnico y transparente. Afirmó pues, de alguna manera, que él era el cambio y que los demás el continuismo, una suerte de discurso al estilo de “Podemos” de España, quienes denunciaban a la “casta” española.

Las evidencias últimas demuestran que su entorno más cercano (vicepresidenta, jefa de prensa, etc.) tienen relación con el gobierno de Ollanta Humala, regentado, para todo efecto práctico por Nadine Heredia. El mismo, además de haber sido viceministro y Secretario General de la PCM, está bajo la lupa por firmar un polémico documento que contenía el petitorio de compra de equipos de interceptación telefónica para este régimen.  Es público, además, que varios de sus locales han sido antes del Nacionalismo.  Todo hace indicar entonces que Guzmán no representa ni el cambio, ni lo novedoso, ni mucho menos una ruptura con el statu quo.  Es más bien un vehículo del continuismo nacionalista, significaría la relección enmascarada de Nadine Heredia o cuándo menos un garante seguro de su futura impunidad de llegar a palacio. Parece que Julio Guzmán no es quién dice ser.

Pero aquello es lo táctico y lo que justamente Guzmán planteó como lucha o debate más bien cosmético y banal para no entrar en temas de fondo. Entrar en esa discusión es caer en la trampa de los marketeros comerciales que le diseñaron la campaña al candidato de la antorcha. ¿Qué es lo  que está en debate realmente en esta elección? Pues bien si analizamos las declaraciones de Gonzalo Aguirre, el principal vocero de Todos Por el Perú acerca de la flexibilización laboral para facilitar despidos entendemos que el país tiene que encarar un dilema o “Crecimiento a costa de los derechos sociales de los trabajadores” ó “Crecimiento con Justicia Social, sin tocar la legislación laboral”

Esta cuestión es el debate de fondo no solo por la irrupción del candidato que casi queda fuera de la carrera, sino porque está presente en la fracasada Ley Pulpín; allí Ollanta Humala quiso compensar lo que no se pudo crecer y por tanto las ganancias no obtenidas por el sector minoritario de la gran empresa en el Perú (1%) con una legislación laboral que les ofrendaba  mano de obra con beneficios reducidos y de esta manera les hacía ahorrar en las planillas lo que el pobre manejo económico de los tecnócratas humalistas –como Julio Guzmán-  no pudieron propiciar en forma de crecimiento económico.

Es la cuestión de fondo porque Kuczynski avaló la mencionada Ley Pulpín. Es la cuestión de fondo porque el fujimorismo aplastó los derechos laborales en su década.

La Dirección Política del APRA y el candidato de la Alianza Popular Alan García, aprista, han reafirmado su visión de crecimiento por encima del 6%, pero sin tocar la legislación laboral, sin propiciar leyes pulpín ni hacerles pagar al sector trabajador los errores del manejo económico de los gobiernos. Es pues la afirmación de la línea de Justicia Social que la Democracia Social en el Perú ha mantenido siempre. Crecimiento e inversión sí, pero sin afectar a los trabajadores y mucho menos a los trabajadores jóvenes.