Punto de Encuentro

Lo fundamental: La Justicia Social

La elección presidencial de este año ha dado muchos giros y se ha vuelto en cierto sentido más que impredecible, caótica. Hemos sufrido las idas y vueltas de las autoridades electorales que han puesto en tensión a los ciudadanos, ya que no proveían de certezas definitivas respecto a un par de candidatos presidenciales, que hoy parecen haber salido de carrera irremediable – salvo un extrañísimo cambio de opinión del JNE en unos días- pero correctamente al no respetar las normas establecidas para el proceso. A ello se sumaron falsas dicotomías “dinosaurios vs lo nuevo”, compra y fichaje de políticos, de asesores extranjeros, etc. Todo menos debate de fondo.

Si a ello le sumamos la impaciencia de algunos de los grandes poderes e intereses comerciales que buscaban encumbrar en la presidencia a un candidato marioneta y a algún sector de la prensa, que se empeñó en ponerle acento o a la disputa más enardecida de los equipos en competencia por ganar las elecciones o a todo lo negativo que pudiesen encontrar en el camino sin dar cabida o subirle el volumen a las propuestas que en algunos casos si han existido, caemos en la cuenta que el ruido de lo banal ha dejado poco espacio a la discusión central: ¿Cómo hacemos un país más justo en los próximos 5 años?

Reconocer cuales son los ítems claves en los que se deben trabajar para construir la Justicia Social y frenar los abusos es vital no solo para estas elecciones sino para el futuro.  

En la línea de la Justicia Social un punto fundamental para el sector de los trabajadores es que el próximo gobierno se alinee alrededor del acuerdo del respeto a la legislación laboral que ya ha intentado ser violentada con la “Ley Pulpín” por Ollanta Humala y que seguramente querrá ser trasgredida por algunos aspirantes como Kuczynski.

Además otro aspecto de primer orden es potenciar la producción popular de la Mype, facilitando su formalización progresiva y amigable a través de créditos y sobre todo frenando los abusos de la SUNAT, que debe repensarse en sus métodos y actitudes. Apoyar el emprendimiento es impulsar la generación de riqueza, es afirmar la Justicia Social.

No existirá Justicia Social si la educación o el aprendizaje son un privilegio; si estudiar resulta imposible para muchos por los costos. Tampoco existirá Justicia Social si el nivel educativo del Perú sigue siendo tan deficitario o si sigue existiendo por ejemplo escuelas uni-docentes. Esa realidad debe cambiar cuánto antes.

Además de empleo, microempresa y educación debemos frenar la inseguridad ciudadana que pone en jaque transversamente al Perú, a todos sus sectores sociales sin distinción y traba en alguna medida el crecimiento.

Esto es una parte del debate de la justicia social en el Perú que no ha sido resaltado por la prensa  y valgan verdades salvo Alan García, casi ningún candidato ha ofrecido planes concretos en estos y otros aspectos, siendo como hemos afirmado lo fundamental.

Los puntos antes señalados representan parte neurálgica del plan de la Alianza Popular, que con su experiencia además garantiza gobernar para las mayorías, para el crecimiento con Justicia Social.