Punto de Encuentro

Ni el peligro autoritario ni la certeza de la plutocracia

Lamentablemente Mr. Kuczynski y la Sra. Fujimori están donde están por los votos del pueblo. En ese contexto el APRA ha dejado en libertad a sus militantes de optar por un voto de consciencia; en lo personal mi consciencia me dicta que el mandato del pueblo ha sido claro respecto a la estrella: ser oposición desde el campo social ante un escenario dominado por la derecha e impulsar nuestro programa de campaña, el programa social a través de nuestra bancada y de las iniciativas ciudadanas de las que podamos ser parte y/o protagonistas. Por eso veo coherente y valido votar viciado en el ballotage.

Creo que al régimen que venga no hay que darle "Luna de Miel" y más bien estar particularmente atentos desde el primer día a sus acciones. Por ello no veo conveniente ni estratégico manifestar públicamente una adhesión a cualquiera de los dos.

En lo que respecta a la Sra. Fujimori ha demostrado que su partido matices más, matices menos es un clan familiar y con una lógica operativa clientelar.

En el caso que ella triunfe existe el peligro autoritario de un gobierno sin diálogo y la posibilidad de impulsar una "reelección fraternal". Considero esto una amenza alarmante, aunque no una certeza.

Además existen en el entorno de la lideresa de Fuerza Popular figuras como Chlimper o Yoshiyama que nos evocan al gobierno de su padre y otros como Joaquín Ramírez que está cuestionado e investigado por lavado de activos.

Por otro lado Mr. Kuczynski no representa en ninguna medida los intereses populares. Representa con certeza la plutocracia y es el delegado del 1% que significa la gran empresa en el Perú. No tiene discurso ni le ha hablado al actor social más importante del Perú: La Mype.

Además no tiene un partido real, sino una franquicia de tecnócratas, no pocos de ellos ultra conservadores, y de tránsfugas. Recordemos que apoyó la Ley Pulpin con entusiasmo, aberración jurídica que iba contra los intereses de la juventud.

Por último no me queda ninguna duda que PPK garantiza la impunidad de los Humala.

Por ello el voto viciado aparece -en mi opinión- como una opción válida y coherente en una circunstancia en la que me niego a elegir entre el peligro autoritario y la certeza de la plutocracia.