Punto de Encuentro

Respuesta política y legal frente a la guerra que plantea el neosenderismo.

La debilidad de la administración de Kuczynski -similar a la del segundo Belaundisno en Perú y a la gestión de Rafael Caldera en Venezuela- viene abriendo la posibilidad de que el discurso radical en sus diferentes expresiones gane terreno sin presentársele oposición. Esta característica del gobernante se suma lamentablemente a la existencia de muchas demandas sociales desatendidas y a sectores que sienten que el Estado más que un aliado es un generador de trabas para sus intereses como los mineros informales o los productores del campo, y a otros que lo tienen por pésimo y abusivo empleador.

De este panorama elementos con un discurso demagógico como Goyo Santos aprovechan para implementar sus desplazamientos visitando algunas regiones y así ganar adeptos y otros como Antauro se frotan las manos ante la posibilidad de liderar algún grupo y participar en los comicios de 2021 estando ya en libertad.

Pero lo más critico es el avance orgánico del senderismo (MOVADEF, Fuddep, Conare, etc.) y de la penetración de elementos terroristas en distintos gremios; esto requiere una urgente respuesta POLÍTICA de la colectividad democrática y mano firme del Estado; son ineludibles ambas, a falta de alguna subsistirá el problema.

Las colectividades democráticas deben desarrollar rápidamente una agenda consensuada de difusión de lo que significó la etapa en la que Sendero y el MRTA asesinaron inocentes ciudadanos, muchos de ellos campesinos humildes, y también a autoridades políticas, líderes sociales, policías y militares; para los cuales nunca existió una reivindicación adecuada de la sociedad por defender la democracia de aquellos que intentaban destruirla e implantar un totalitarismo que habría devastado al Perú. ¿Acaso los mártires apristas como Rodrigo Franco, asesinado por Sendero, han tenido justa recordación? Y fueron 1214. Nadie habla de ellos. Y sobre las masacres y atentados que Abimael Guzman y compañía perpetraron en Perú hoy no se habla con la suficiente fuerza en las universidades y menos aún en otros espacios gremiales o populares.

Pienso que debiera implementarse en cada Municipalidad del territorio nacional un programa de difusión de defensa de los valores democráticos y republicanos en donde se exponga todas las miserias de estas hordas que hoy pretenden volver ante la pasividad de muchos y la complicidad del comunismo "intelectual" y parlamentario y sus aprendices en las redes. Ello -ademas- abre el debate de la necesidad de no ceder a la intentona de establecer una memoria única, que relativiza la crueldad de este periodo en el cual perdieron la vida decenas de miles de compatriotas. Seamos claros. El senderismo es una expresión asesina y terrorista de un pensamiento extraviado; no es pues una de las partes de un "conflicto armado interno".  En esto todos los partidos y colectivos democráticos deberiamos actuar articuladamente.

Por otro lado el Estado debe sin duda separar inmediatamente de las aulas a todos aquellos que se adscriban y difundan estas ideas. Sin contemplaciones ni debilidades. Igual en otros espacios. De ser necesario ir hacia una reforma constitucional para ello, hay que hacerlo; el Estado debe preparar la Constitución para defenderse del resurgimiento de aquellos que van a desafiarlo. Especialistas en esta materia se pueden consultar a muy buenos, entre ellos a Carlos Mesía, Javier Valle Riestta, Ernesto Álvarez Miranda, Francisco Morales Saravia, Enrique Bernales, Humberto Abanto, etc. La ilegalización del MOVADEF es una necesidad nacional. Quienes digan que no pecan de ingenuidad o subestiman un fenómeno que es real y que hoy cuenta militantemente con varios miles de jóvenes y operadores.

Esta es una guerra política. Actuemos de acuerdo a las circunstancias. Revisemos algunas experiencias en el mundo como la de los alemanes y su proscripción a los nazis.