Punto de Encuentro

Piura o la búsqueda de una alternativa popular

La bella Piura lleva algunos años sin rumbo gracias a sus autoridades regionales y provinciales. La inmensa riqueza que se expresa en sus recursos naturales de todo tipo no ha servido para apuntalar la modernidad ni el desarrollo, lleva sumergida 8 años en la frivolidad y la falsa tecnocracia que han encarnado primero Atkins y luego Hilbick, ambos sin ideas de mediano plazo y dominados por la agenda de los intereses comerciales de sus amigos. Hoy el piurano promedio está harto de este estilo y busca cambios.

Luego de atravesar el amargo proceso de las lluvias del niño costero que golpeó fuertemente las urbes, le ha tocado vivir la indolencia y la ineficiencia tanto del Gobernador Hilbick, del alcalde provincial, como del Gobierno central de PPK, una suerte de hermano mayor en estilo e inutilidad de la administración piurana. La gestión de Kuczynski Godard no ha hecho nada en la reconstrucción, salvo anunciar vía los ministros Bruce y Giufra, hace unos días que van a empezar las obras; ¡Luego de casi un año!. En ninguna de las provincias afectadas hay avance alguno, las calles están seriamente deterioradas, la salud pública fue golpeada con las epidemias, el agro se encuentra semi abandonado; por si fuera poco se ciernen dudas razonables acerca de corrupción en la descolmatación del río en donde se han gastado 348 millones sin resultados apreciables. El abandono a esta región es un crimen de Kuczynski y Hilbick.

Piura es de una importancia estratégica, es la segunda circunscripción poblacional del Perú y cuenta con fosfatos, puerto, minería, pequeña producción agrícola, agroindustria, comercio y turismo, todo esto con un inmenso potencial aún no aprovechado. Adolece sin embargo de pequeña infraestructura como pistas y veredas, de infraestructura en Salud y siente ya el golpe de la contaminación, especialmente en Sullana. Dato importante es señalar además que empieza a sentirse que el empleo cae, en casi todas las provincias, con excepción de Paita. La agenda social de la región girará alrededor de las obras y el empleo, pero con un potente componente ineludible de cercanía popular. No habrá continuidad, se requiere un giro de timón hacia una plataforma radicalmente social, participativa y democrática. 

Los piuranos sienten que las autoridades nacionales y sobre todo las regionales han priorizado los grandes intereses y los negocios y poco o nada las necesidades del amplio sector popular de la región. La gran tarea de aquellos que quieren construir una mejor región es priorizar los sentimientos, reclamos y banderas del pueblo, más allá de los beneficios de grupo o personales.

En esto el APRA tiene una gran ventaja, pues contra toda la crítica, la mayoría reconoce, aunque sea a regañadientes, que con la estrella se vivía mejor.