Punto de Encuentro

Humala y Kuczynski: Sembrando pobreza.

La pobreza se ha incrementado en el Perú, luego de casi 20 años; definitivamente una pésima noticia para la patria. Hoy hay casi 400 mil más pobres que el año pasado y hemos pasado paulatinamente de reducir la pobreza en cerca de 5% al año - con el APRA- a decrecer en 1 punto. Si la tendencia no es corregida por Martín Vizcarra pronto las demandas por empleo se intensificarán, las actividades ilícitas se multiplicarán y la gobernabilidad será tarea más complicada. Peor aún, el discurso de un justiciero demagogo y potencialmente autoritario en 2021 podría tener terreno fértil.

Los grandes responsables de este revés son sin duda Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski, el primero por iniciar una forma de administrar y gobernar altamente nociva, ineficiente y ahogada en compromisos y el segundo por continuar este estilo y hasta profundizarlo. Hoy pagamos las consecuencias. Algunos de los conceptos que caracterizaron este proceso podrían ser descritos de la siguiente manera:

1) Falta de convicción en el crecimiento: Los Humala plantearon desde el inicio una visión equivocada resumida en el slogan "incluir, para crecer", que puede tener un impacto publicitario interesante como frase, pero si la transformamos en una línea política del Gobierno habremos cometido un crimen, ya que para incluir, para promover la riqueza en los sectores menos favorecidos debemos mayoritariamente hacer que exista más riqueza en todo el país, que entremos en una lógica de crecimiento. Esto no es algo nuevo, ya en los 40s el genial Haya de la Torre lo decía muy claramente: "crear riqueza para el que no la tiene y no quitársela al que la tiene“ y fue exactamente lo que hizo el Gobierno 2006-2011, liderado por Alan Garcia. Los Humala prefirieron la demagogia por maldad o por ignorancia y ahora el Perú sufre las consecuencias de sus decisiones.

2) Desconocimiento de las lógicas del Estado y como incrementar sus velocidades: Los Humala no tenían experiencia, eran agitadores e improvisados y estaban rodeados al inicio por izquierdistas limeños de café que nunca han sabido administrar el Estado - a los que despidieron mayoritariamente a las pocos meses para entregarse a la plutocracia- y luego por tecnócratas que dominaron la escena, pero que no tenían el ímpetu que los políticos formados inyectan cuando conducen y están al frente de un Gabinete o un ministerio. El resultado fue que el aparato del Estado se relajó y entró en un letargo del que ha sido difícil sacarlo; todo tarda una eternidad desde hace algunos años, la burocracia en cierto sentido ha devorado cualquier iniciativa, si es que las hubo. La tecnocracia no puede conducir a la política, tiene que ser exactamente al revés, sino los objetivos se dispersan y se estorban los unos a los otros como los ministros de Humala y los de PPK. En cambio en el segundo Gobierno del APRA - donde la pobreza se redujo a gran ritmo y los indicadores sociales avanzaban-todos los que fueron Premier eran políticos de larga trayectoria y experiencia. El resultado fue que logramos funcionar bajo líneas comunes y claras y así hacer que el Estado vaya más a prisa. Apoyado sin duda por instrumentos legales como los Decretos de Urgencia.

3) Vocación real respecto al poder: Lo cierto es que los Humala una vez en el poder parecen haber cambiado sus prioridades o mostrar su real vocación de uso del poder: aumentar su estatus social; la ex pareja presidencial llegó a tal nivel de frivolidad y extravío que es muy sencillo colegir que lo que buscaban era aceptación por parte de ciertos espacios empresariales y además enriquecerse y vivir con lujos en el camino también. Dejaron de pensar en las mayorías nacionales y se volvieron títeres del “club de la construcción“ y análogos. PPK no sólo continuó esta tendencia sino que la magnificó, el es la máxima expresión de la misma en Perú de los últimos 50 años, siempre haciendo lobby, siempre con un pie en el Estado - siendo Acción Popular el primer espacio que lo inserta- y el otro en los intereses privados, fundamentalmente extranjeros. A Kuczynski no le interesaba tampoco gobernar para los pobres, quería promover negocios para sus amigos y ganar un porcentaje por la asesoría. Durante el gobierno del APRA ningún sector del empresariado ni los intereses privados conducían la política. La promoción de la inversión en general era más bien una política prioritaria, atrayendo capitales diversos y permitiendo que todos, no sólo un pequeño grupo puedan tener confianza de invertir en el país, al abrir la cancha se generaron más oportunidades para que la economía crezca.   Mientras que la política la vertebraba un estadista y un Partido.

4) Nula capacidad para generar empleo: para Humala y Kuczynski nunca resultó una prioridad incrementar el empleo en el Perú. Al no darse de manera natural no encontraron caminos para estimularlo. Humala porque estaba preocupado en ser aceptado en ciertos círculos - para lo cual  incluso intentó aprobar la “Ley Pulpín” - y en renegociar lesivamente para el pueblo peruano los contratos de la Línea 2 del Metro y el Gasoducto y por su parte Kuczynski porque se empeñó en el destrabe de ciertos mega proyectos que nunca logró destrabar y al no promover paralelamente otra estrategia los resultados empezaron a resentir la oferta de trabajo en el país. En el gobierno del APRA, a pesar de pasar por el episodio de la crisis mundial 2008-2009 se generaron en total más de 2 millones de empleos y fue porque además de esperar a los grandes proyectos - que sí los hubo- el Gobierno impulsó la construcción de infraestructura popular urbana y rural con participación ciudadana alrededor de los núcleos ejecutores que además de pequeñas obras útiles para la comunidad también creada empleo. Esto Humala ni siquiera lo entendería y Kuczynski le restaría importancia porque sería algo en lo que no podría comisionar. Ojalá Vizcarra recupere esa experiencia.

5) Error garrafal de enfoque en los programas sociales: Humala le hizo un daño inmenso al Perú al cambiar el enfoque de los programas sociales; pasó del esquema en el que atacábamos las causas de la pobreza a combatir manifestaciones muy concretas, en esa conversión hemos perdido estas últimas batallas de los últimos años, es por ello que la anemia creció, que la pobreza ha aumentado. Ojo, no es un tema de dinero, el gasto social de Humala se incrementó 150% y sus resultados fueron inmensamente inferiores. ¿Por qué?. Pues por este garrafal enfoque, que delata una gran incapacidad, sumado a la corrupción de sus funcionarios en los muchísimos programas sociales que crearon y además por la frivolidad de sus elevados sueldos y sobre todo sus costosas y lujosas oficinas. El gobierno de Alan García y el APRA instaló una política social bien estudiada que iba a combatir agresivamente las causas de la pobreza, por ello el éxito de las cifras; pero además lo hicieron en el marco de una política de austeridad, reduciendo gastos innecesarios e incluso sueldos.

En estos últimos 7 años también se ha gastado criminalmente miles de millones en publicidad estatal, se han efectuado malas compras militares, que han significado miles de millones, se ha duplicado el gasto en consultorías que han hecho salir de las arcas del Estado miles de millones también sin provecho nacional aparente, entre otros. Todo ese dinero bien pudo ir a la lucha frontal contra las causas de la pobreza y la promoción al emprendimiento popular. Kuczynski y sobre todo los Humala han sembrado pobreza.

Afortunadamente PPK fue obligado a dimitir, tres años más a la sombra de estas ideas hubiesen sido letales para el Perú. Ojalá que el Presidente Vizcarra se rodee de gente que conozca como sacar adelante al Perú y no por los que promueven el odio y disfrutan de la frivolidad.