Punto de Encuentro

PONGAN DE SU PARTE

Claro que tengo entendido que los lectores no son pitonisos para saber a quiénes se refiere el autor de esta columna titulada “Pongan de su parte”. Para despejar incógnitas les diré que me refiero a los congresistas en general y también por supuesto al Congreso como institución.

Es secreto a voces que, en el mundo, los parlamentos no son santos de la devoción de los ciudadanos, a lo que se agrega el desprestigio de ellos por el mal comportamiento de algunos de sus integrantes o de su errado afán de figuretismo, y en el Perú, por si fuera poco, por una línea conductual del Congreso en su conjunto, que genera desconfianza ciudadana.

Pese a lo señalado necesitamos del Parlamento para legislar, representar y fiscalizar, así como para balancear el poder del Ejecutivo que es principalmente gubernamental y evitar autoritarismo.

La situación que grosso modo expuesta, ha originado que cierta prensa irresponsable la aproveche para denostar al Parlamento, inflar sus errores, así como agravar su desprestigio y, hacerle el juego a los que desde fuera o de dentro del mismo Congreso, claman por su cierre.

Hubo concurridas marchas contra el Congreso, con componentes de buena y de mala fe, los primeros propiciando un cambio en el comportamiento congresal y los otros aprovechándose de los primeros para meter cizaña y propiciar el caos atentatorio contra la Democracia. Más grave aún, con actos violentos como la quema de vehículo policial, en que se permanece sin ubicar a responsables y procesarlos penalmente, será acicate para que la violencia vuelva a nuestras calles con las lamentables consecuencias conocidas.

Como nunca faltan los tontos útiles, que quieren aprovecharse del momento sin ver la gravedad del tema, pretenden que se llame a elecciones anticipadas para sustituir al actual Presidente y al Parlamento. Más que incongruente, ello es golpista, pues han sido elegidos por cinco años y su período no ha terminado.

¿Cuál es el afán de pretender adelanto de elecciones? La respuesta es sencilla, hoy hay Partidos y otras agrupaciones políticas que, de acuerdo a la legislación electoral, pueden participar en la lid, dejando de lado a otras instituciones partidarias en proceso de conseguir firmas para su inscripción en el Registro de Organizaciones Políticas, lo que les daría tiempo de realizarse los comicios en la oportunidad debida.

Sin aparentemente comprender que el adelanto de elecciones, fuera de la normatividad constitucional, significa golpe de Estado, o para hacerlo edulcorado y menos duro, como algunos dicen: “interrupción del orden democrático”, pretenden también promover la aprobación de una nueva Constitución, innecesariamente por cierto, que paraliza al país y a las inversiones, mientras no se conozcan las nuevas reglas de juego.

Los congresistas tienen que poner de su parte, mejorar su comportamiento, derrumbar el blindaje a sus pares que han actuado al margen del buen comportamiento, haciendo una agenda común con el Ejecutivo para dar las leyes que son necesarias y no las absolutamente descartables por ser solo declarativas lo que incluye a las populistas como la prohibición de publicidad estatal en medios privados, y ello sin olvidar que debe corregirse el manejo dispendioso observado por todos.