Punto de Encuentro

URGENTE COMISIÓN DE LA VERDAD (Reflexiones Ciudadanas).-

Por Juan Carlos Mejía Seminario

En 1931 hubieron elecciones. Recorrió el país el rumor imparable que la Junta de Gobierno había favorecido alevosamente la candidatura de Sánchez Cerro en perjuicio de la de Haya de la Torre. Y varios sectores del país hicieron suyo ese grito libertario. En todo el país existía descontento social por la forma poco transparente que desarrollaba su actuación el Gobierno de Sánchez Cerro. Ante esto el Gobierno de Sánchez Cerro dicta una Ley con nombre propio. Sánchez dictó la primera Ley Anti aprista de la historia del Perú. Publica una ley inconstitucional que proscribía las libertades políticas y permitía la detención de cualquier ciudadano sin mandato judicial; este hecho, sumado a las desigualdades sociales, al irrespeto de los derechos laborales de los trabajadores de las haciendas azucareras ubicadas al norte de la ciudad de Trujillo, acrecentaron el descontento social. La norma acrecentó la protesta social. Y el día 06 de Julio de 1932 es detenido Haya de la Torre.

Luego de esto se desató una serie de conflictos sin medida. Un grupo de ciudadanos tomó el Cuartel D´onovan con éxito. Así mismo se tomó el Puerto de Salaverry. Una vez que el pueblo había tomado el control, el gobierno en forma brutal y desproporcional ordenó el ataque de todo el pueblo mediante bombardeos aéreos y con ataques por tierra. Más de 7,000 peruanos muertos. Los cuerpos regados por las calles. Los fusilamientos sin descanso se convirtieron en una ofensa a la historia viva de una nación.

Luego, de estos hechos, la persecución contra Haya de la Torre y el APRA fue sin pausa y sin piedad.  Es importante que se forme una Comisión de la Verdad. El Perú tiene que saber que pasó aquél día. Un dato interesante es que Sánchez Cerro mandó tropas desde Lima, cuyo mando asumió el mayor Alfredo Miró Quesada. Sería bueno saber si éste militar que ordenó la matanza abusiva de trujillanos era pariente directo de los dueños del Grupo Económico “El Comercio” por ejemplo. El Perú no puede esconder una parte de su historia. El Perú debe saber la Verdad. O es que éstos 7,000 asesinados son ciudadanos de tercera categoría? ¿O es que cuando se trata de apristas se les debe hacer de todo bajo el deleite de algunos y el silencio de otros? Es importante que todos sepamos la VERDAD para sanar heridas. Ni más ni menos.