Punto de Encuentro

¿EUROCOPA O MEJOR SISTEMA?

“Bélgica, Francia o España son claros ejemplos, trabajaron por más de 20 años en formar los jugadores que tienen el día de hoy”

Los tiempos cambian y el fútbol al igual que la política exigen innovación. Durante los mundiales de Uruguay 1930 hasta Corea-Japón 2002, el fútbol se basaba en quién tenía el mejor plantel y el premio al mejor director técnico era para quién lograse juntar a las estrellas y mostrar un sistema de tiki taka combinado con maravillas futbolísticas que son difíciles de ver en estos tiempos. Pero al mismo tiempo, mientras los sudamericanos dominaban dichos mundiales y lucían estrellas como Pelé, Maradona, Cubillas, Romário; al mismo tiempo Europa arrancaba con un sistema que hoy demuestra que ha dado resultados sorprendentes: la formación de bases.

Es cierto que duele no ver a ningún sudamericano en esta semifinal de Rusia 2018, pero también es por irresponsabilidad de los clubes y el sector administrativo de las diferentes federaciones sudamericanas. Bélgica, Francia o España son claros ejemplos, trabajaron por más de 20 años en formar los jugadores que tienen el día de hoy, 20 años en formar a más de cien mil futbolistas bajo un mismo sistema de juego que hoy los representa. Mientras que en Sudamérica, se forman jugadores y los mejores son vendidos a Europa.

Le han dado a cada club sudamericano la libertad de trabajar como bien le parezca sin imaginar que los clubes desperdicien -y desperdician hasta la actualidad- jugadores claves, una idea de juego que los podría coronar campeones de cualquier mundial. Prueba de lo mencionado en este y anteriores párrafos es Argentina. Messi se fue a Barcelona con menos de 14 años, Dybala creció en Italia, Agüero fue vendido a una muy temprana edad al Atlético de Madrid, Lo Celso desde nene juega por las canteras de distintos equipos franceses. Son jugadores que nunca sentirán los colores de la albiceleste por que la mayor parte de su vida la han vivido en Europa y nunca jugaron un clásico sudamericano en condición de visitante, nunca pisaron la bombonera en un partido de Libertadores.

Por mencionar otro ejemplo, la selección brasileña. Su liga no presenta goleadas, no presenta más de 4 goles por partido, su liga es un libre juego donde cada jugador pierde el balón en un intento desesperado por querer hacer una maravilla. Este último mundial, desde el arquero hasta todos los delanteros de la verde amarela, salvo excepciones en defensa, los demas eran jugadores que brillan o militan en clubes europeos desde hace más de 3 años: Neymar (París Saint-Germain), Coutinho (F.C Barcelona), Luiz Gustavo (Olimpique de Marseille), Marcelo (Real Madrid), Coutinho (ex F.C Barcelona, ahora fichó por un club de China).

La Federación Peruana de Fútbol es la única -merecedora de un aplauso- que desde hace año y medio, de la mano de Daniel Ahmed, ha empezado a trabajar con las divisiones menores bajo un mismo sistema, premiando a los clubes que asciendan a los ‘jotitas’ y les den minutos en la primera división. Vale decir, desde que Edwin Oviedo asumió el cargo y junto al ciego Oblitas, también están naciendo nuevos guerreros. Mientras que otras selecciones necesitan empezar procesos nuevos desde cero cada seis meses tras destituir al Director Técnico.

Urge la necesidad imperiosa de que las diferentes federaciones sudamericanas empiecen a trabajar con las divisiones menores del fútbol. Urge la necesidad imperiosa que los clubes se concentren en una misma idea de juego, que formen a los jóvenes en lugar de priorizar fichajes costosos. El fútbol sudamericano está retrocediendo, el jogo bonito se está perdiendo y es este el momento para cambiar el rumbo de la historia.

@michel_1098