Punto de Encuentro

NI DIABLOS, NI SANTOS

“En respuesta al juez Hinostroza ¿no es una violación al derecho, la corrupción en la que él se muestra como el cerebro? ¿No es una violación burlarse o manejar a su antojo los casos de feminicidio tratando de blindar a los agresores de las mujeres?”

Considero que está demás extenderme en un párrafo que describa la actual situación del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM). Lo que sí considero crucial es dejar claros algunos puntos claves que merecen ser resueltos con prontitud, puesto que nos encontramos a dos partes (periodistas y el CNM) que han mordido la manzana del pecado, cayendo en errores que deben ser materia de investigación. La pobre situación que la nación afronta a nivel político y jurídico la han convertido -nuestros disque padres de la patria- en un circo y es momento de tomar decisiones a corto y mediano plazo como lo ha hecho últimamente el Presidente Vizcarra.

Como primer punto, el Consejo Nacional de la Magistratura ha sido desnudado y no es más que un cuerpo podrido, desde la cabeza central hasta los propios asesores han creado la red más sucia de corrupción. Una serie de audios que obligan al pueblo peruano a desconfiar de sus autoridades y revelarse como lo han hecho diversas entidades gubernamentales al negarse a ser partícipes del desfile militar próximo.

Las declaraciones de César Hinostroza son -sin lugar a dudas- los argumentos más pobres y sin coherencia. Estamos frente al peor acto de corrupción durante los últimos 18 años e Hinostroza prefiere defenderse argumentando una disque “violación de sus derechos”. Pues en respuesta al juez Hinostroza ¿no es una violación al derecho, la corrupción en la que él se muestra como el cerebro? ¿No es una violación burlarse o manejar a su antojo los casos de feminicidio tratando de blindar a los agresores de las mujeres?

En segundo lugar, los periodistas Gorriti y Rossana Cueva. Son el mejor ejemplo para hacer alusión a la siguiente frase: ‘qué fácil es tirar la piedra y luego esconder la mano’. Aquí un detalle gracioso, Gorriti y Cueva exigen justicia, piden un proceso correcto y objetivo, pero cuando la fiscalía o el Congreso les piden colaborar con la justicia entregando las fuentes de los audios, ahí ya no hablan de justicia y denuncian abuso de poder. Aquí una idea brillante: ¿Qué les cuesta entregar sus fuentes y responder ante la justicia, pero bajo el trueque que su colaboración sea privada sin ser exhibida bajo ningún concepto a nivel público?

En mi humilde opinión considero que urge la necesidad imperiosa de modificar el Código Penal y Civil en materia del perjurio. En el Perú se ha vuelto una terrible costumbre por parte de nuestras autoridades el mentir en una declaración jurada ante la justicia. Mentiras por doquier. El perjurio a nivel del Derecho estadounidense se encuentra como el tercer peor delito y es materia de una nueva investigación. Cualquier profesional que comete perjurio y se detecta temprano o tarde, es la fiscalía quien pone en tela de juicio no sólo su título, también todas sus decisiones o trabajos profesionales y se presenta una nueva acusación que tiene una pena en la cárcel y una reparación civil aparte. ¿Y nosotros cuándo? No podemos permitir más mentiras por parte de nuestras autoridades y menos por parte de los jueces y miembros del CNM.

El país se encuentra muy herido con miras al bicentenario y con una hemorragia gravísima cuando nos encontramos cerca del 28 de Julio. El Presidente Vizcarra nos prometió una reforma del Poder Judicial, es momento de ver si son simples palabras o finalmente se hará realidad. Lo mismo para el Congreso, es momento que los 130 disque padres de la patria se pongan los pantalones y tomen decisiones firmes.

@michel_1098