Punto de Encuentro

Las derrotas de la izquierda caviar

Teníamos que escribirlo. Este puñado de palabras no intenta despedazar los sueños del “militante caviar”. Todo lo contrario, significa una crítica constructiva (inserte risas). En estos últimos días, así como quien pasa las cosas por agua caliente, la izquierda caviar ha sufrido otra derrota. Y es hora de darse por contado. ¿Cómo así sucede semejante aproximación?

Ahora ya sabemos que por la forma dosificada y selectiva, todo el bolondrón de los audios de la vergüenza no perseguía el tierno y principista objetivo de limpiar un poquito eso que llaman justicia en este país. Por un momento creímos que el periodismo volvía a las andadas y esta investigación llevaba el delicioso olor de la honestidad. Pensamos mal.

Cuando empezaron a salir a la luz pública el contenido de los audios el Perú se paralizó. Nos quedamos absortos. Conocimos la profundidad del pantano apestoso en la que se haya la justicia peruana. Un juez negocia la libertad de un violador. Hasta allí hemos llegado. Horror. Así empezaron a revelarse otros audios y nos enteramos de la existencia de una tal Señora K y Fuerza 1, que alude -sin dudas- a Keiko Fujimori y Fuerza Popular, y quien niegue lo contrario solo puede estar medio loco. Siguiendo la cuerda, se reveló el audio que aludía a Mauricio Mulder y otro a Becerril.

Como en este país la malicia es un aprendizaje forzoso, nos compramos un sitio en platea, concluyendo que así como en los audios se aludían a Mulder y Becerril, esperábamos el momento donde los becerros de  oro de Toledo, Humala, Villarán o PPK también sean aludidos. Total, si fujimoristas y apristas eran insinuados, ¿por qué no esperar que la comparsa esté completa? Pero no. Ni un audio. Ni un segundo de conversación revelada. Nada.

Desde el fujimorismo -con sus voceros en los medios- empezaron a irradiar la idea de un golpe blanco. ¿No será mucha paranoia, preguntamos? Según los naranjas, el plan –elaborado por quienes trabajaron con Toledo, Humala y PPK (amén de Susana)- estaba muy bien montado y utilizaría la gravedad del contenido de los audios para sindicar como directo responsable de la debacle del sistema judicial al fujimorismo. En semejante estrategia participarían en primera línea ese sector de medios de comunicación y periodistas golpeados con la ley Mulder.

El objetivo del golpe, según los fujis, era bajarse en una al Congreso naranja, no con martillazos pero sí con el tsunami de la indignación ciudadana en las calles y con las baterías antiaéreas de los periodicazos, como antaño. Si todo salía en perfección, al SPR (Señor Presidente de la República) no le quedaría otra que disolver el Congreso luego de vericuetos constitucionales. Siempre, incidiendo que el responsable directo del lumpen-abogadil del sistema era la banda naranja asociada con los apros, esta vez.

Como en toda gran historia hay pequeñas historia, aquí también habrían algunas. Por ejemplo, fue una gran metida de pata que sea Verónika quien se irrogue el papel de vocera oficial de todo indignado cuando su letra aparece en los benditos asuntos grises de Nadine o que el fujimorismo, en un acto de inteligencia (para que vean que no solo existen las Jessenias Ponces) mantendría los nervios intactos y el contacto con Vizcarra nunca se cerraría.

Ahora, con las aguas un poco en calma, cabe confesar que la paranoia fujimorista no fue extrema. La izquierda caviar, que ha gobernado con Toledo, Humala, PPK y Villarán se tiene que comer otra derrota. Mientras nosotros seguimos en platea esperando que salgan los audios de esos cuatro líneas arriba.

Dicen que la mujer de Lot no se convirtió en una pila de sal por transgredir la palabra de Dios  sino porque miró al pasado.  Si la izquierda mirara al pasado vería que esta nueva derrota es parte de una ruma de calamidades. Han perdido en todas las canchas. La penúltima fue la ley Mulder, pero quizá la peor de las batallas perdidas es ese contacto con el mundo popular. Por eso están hechos una pila de sal.