Punto de Encuentro

Quellaveco va y Tía María ¿se queda sola?

¿Cómo así las autoridades del gobierno nacional y regional tratan con desdén al proyecto de cobre Tía María? Sobre todo cuando ahora el gobierno anuncia que Quellaveco se ejecutará. Veamos
Ningún peruano de buena voluntad podría negar que la minería –el cobre, en particular- es la principal fuente de los mayores ingresos fiscales del país. Nadie podría negar lo anterior. No obstante, a pesar de que el cobre es la salvación de la economía peruana cuyo PBI podría crecer a 4% gracias al precio en el mercado- todo un acontecimiento, sin duda; las autoridades nacionales y regionales (en Arequipa, sobre todo) tratan con la punta de los zapatos uno de los proyectos mineros cupríferos que podría ser una fuente de empleo y motor antipobreza en la provincia de Islay.
El gobierno de Vizcarra todo indica, que ha bajado los brazos y se ha entregado al cálculo político, beneficiando solo a los sectores que se oponen al proyecto minero en Islay como en Arequipa. Semanas atrás Vizcarra indicó que “este año es difícil que Tía María salga” porque “falta informar sobre el proyecto en Cocrachacra y otros distritos”. Tremenda confesión.
¿Qué falta para que el proyecto continúe? La licencia de construcción, que ha sido tantas veces denegada por funcionarios del Estado. Hoy Tía María ha cumplido con aprobar todas las normativas ambientales y sociales exigidas por el Estado peruano. Esa es la sencilla verdad. Vizcarra se equivoca porque hasta el sol de hoy, Tía María despliega campañas de información, apoyo y programas de responsabilidad social. ¿Cómo es eso que “falta informar”?
 Sin embargo, solo falta la licencia de construcción que el Estado se empecina en demorar porque detrás hay un cálculo político que empuja a Vizcarra a detener el proyecto. ¿Cómo así se castiga a la minería cuando en estos momentos el precio del cobre se estabiliza y mejora en el mercado y todos los especialistas aseguran que tendremos un ciclo positivo en alza? Increíble.
Pero como los males caen juntos, de no obtener la licencia de construcción durante este año, en el 2019 el proyecto Tía María deberá realizar un nuevo Estudio de Impacto Social y Ambiental. Es decir, volver a foja cero. La desidia, el cálculo político  y una coyuntura electoral, ponen las cosas color de hormiga y envuelven con miedo las posibles decisiones de las autoridades estatales. 
Allende, el presidente socialista chileno decía que el cobre es el salario de Chile. Desarrollar un proyecto minero como Tía María no es un dilema ideológico, a pesar de que muchos operadores políticos quieren llevarlo hacia esa zona gris. Tía María, no solo es factible ambientalmente sino socialmente salvo para una minoría que cree controlar, con argucias y mentiras, la opinión local y regional. En ese sentido, las opiniones de Vizcarra le dan combustible necesario para seguir con la cantata de que el proyecto es inviable ambientalmente. 
China, un país donde el Partido Comunista ordena la vida política y económica, ha desarrollado la gran mayoría de sus proyectos cupríferos y la minería en general por la sencilla razón de que sería una locura no explotar sus fuerzas productivas. ¡Ni Marx habría llegado a tanto!