Punto de Encuentro

Vizcarra, el maquiavélico

Por. Javier Iván Arenas

Astucia. Pura astucia. Sería una locura o mezquindad política –que a estas alturas es lo mismo- no dejar de reconocer que la propuesta del presidente Vizcarra durante su mensaje a la nación de realizar un referéndum para –entre ellas- eliminar reelección de congresistas es una jugada astuta y pensada quirúrgicamente. Con esta jugada sagaz y belicosa, Vizcarra gana mucho tiempo y llegará a diciembre sin mayores sobresaltos. Además, le coloca la agenda a la oposición y las lleva de narices, como se dice. En política, los buenos consejeros suelen recomendar que quien logre imponer las reglas y la mesa del juego tiene mucha ventaja de ganarla.

El anuncio de Vizcarra dejó en shock a la mayoría fujimorista en el Congreso. En tiempos de eso llamado “internet de la cosas”, la política análoga ha devenido en 3.0 y ahora es la dictadura de la imagen. Así entonces, Vizcarra ha logrado propinar un golpe de imagen. Ha colocado al Congreso frente a la mayoritaria opinión pública que desencantada por los últimos acontecimientos de destapes de corrupción busca a un culpable.

Valgan verdades la propuesta de Vizcarra es una oda al chamullo. Creer que el Congreso y la política en general se solucionan eliminando la reelección del Congresistas es algo absurdo. Sin embargo, lo que ahora vale es golpear. Golpear fuerte. Vizcarra se ha ganado los aplausos de una opinión pública consternada. La verdad más pura –si la hay- es que Vizcarra perseguía eso, ganarse los aplausos. Nada más. Por eso, después de realizarse la parada militar, se entregó a las masas.

El Presidente tiene el apoyo de algunos medios y periodistas que atolondrados por vivir del subsidio estatal que les fue quitado mediante la Ley Mulder, aporrean día y noche al Congreso de mayoría naranja. Tiene además los múltiples apoyos de ese vasto sector antifujimorista que logra juntar a tirios y troyanos cuando de palear a Keiko se trata. Allí juntos, comulgan desde Vero hasta Mechita Araoz. Todo el arco “antifuji” aplaude la iniciativa valerosa. Poco se dice que Vizcarra ha incurrido en dislates constitucionales, como aquella de que el Presidente no puede solicitar un referéndum. Eso no está dentro de la Constitución pero valgan verdades ¡a quién le interesa!

Quien quiera encontrar una reforma política seria, se equivocó de canal. Aquí no encontrará nada. Nadie asegura que el próximo Congreso no tengamos “comepollos” o “robacables”. Solo chamullo, verso y mucha desiderata para la platea. Aquí hay política pura, esa que nace de confabulaciones, de noches pensadas entre estrategas. Por fin, se demuestra que Vizcarra tiene consejeros y no solo aduladores –como PPK- a quien exhortaban apelar siempre al antifujimorismo como única estrategia salvadora. Vizcarra ha colocado al Congreso contra una opinión pública harta de todos en general, se aleja de puntitas de la primera plana.

Muy bien Vizcarra, astucia, sagacidad, maquiavelismo. La razón de Estado es lo que cuenta. Lo otro, lo de la reforma y el referéndum es para la platea, allá quien se lo toma en serio.