Punto de Encuentro

El republicanismo socialdemócrata

Por: Javier Iván Arenas

Asistimos a una guerra de facciones entre fujimoristas y antifujimoristas como ninguna luego de sucesivos gobiernos democráticos. Semejante polarización ha ensuciado el espacio público y han aparecido extremistas y excomulgadores en ambos bandos. Sin embargo, mientras estas dos facciones se tranzan en una guerra de religiones, se abre cada vez más la ventana para una opción de centro socialdemócrata alejada de la polarización extrema. En este mismo sentido, esta opción socialdemócrata podría traer por añadidura una propuesta de republicanismo a vísperas del Bicentenario ¿Cómo así?

De alguna u otra manera, el fujimorismo y el antifujimorismo han ocupado las viejas identidades políticas de derecha e izquierda. El fujimorismo, a pesar de su carácter popular, representa la continuación del modelo económico; de otro lado -en el antifujimorismo- se reúnen grupos y personalidades afines al estatismo (aunque valgan verdades también hay liberales hayekianos) No obstante, en medio de estas dos identidades que representan arcos ideológicos opuestos, siempre estuvo el centro socialdemócrata.

La socialdemocracia siempre representó el equilibrio entre el mercado y el estado y fue el desfogue de los extremismos. Al final del día, cuando uno analiza las tres últimas elecciones presidenciales puede sostener que el discurso de centro socialdemócrata  ganó todas aquellas elecciones (la hoja de ruta humalista y la revolución social pepekausa) En este país existe la lógica de que las elecciones se ganan por el centro y este centro es la socialdemocracia.

Pero, valga advertir, ni el fujimorismo ni el antifujimorismo han construido y desarrollado una propuesta republicana. Ambos son alentados por el fuego de la animadversión y de la exclusión mutua y desde allí no se construye absolutamente nada. De llegar a la presidencia  Verónika Mendoza -para colocar un ejemplo-, ¿cuál es la propuesta republicana para un país como el Perú? Un desierto.

Lo que intento explicar es que la socialdemocracia no solo tiene una enorme posibilidad por la guerra que debilita a ambas facciones, sino porque estas no han sido capaces de construir una alternativa y una narrativa republicana para nuestro país.

La socialdemocracia puede construir y desarrollar un discurso republicano cuando el populismo de derecha y de izquierda probablemente asomen en las próximas elecciones. Este discurso socialdemócrata y republicano girará en torno al papel del Estado y el piso de igualdad de oportunidades para los peruanos, el rol del mercado en el crecimiento económico, el Estado de derecho, las instituciones y equilibrio de poderes.

Aún hay una oportunidad para el discurso de la socialdemocracia. Ahora más.