Punto de Encuentro

Haya de la Torre: entre la revolución y la traición.

Varios izquierdistas viejos y algunos jóvenes sin entendimiento dicen que Haya de la Torre fue un traidor. Esa declaración pesa más en contra de ellos que del trujillano ya que demuestra la comprensión y la aceptación de que el único líder peruano con posibilidades de hacer realidad la revolución en el país fue el máximo aprista junto al único partido de masas con fundamentos revolucionarios contundentes.

Los motivos por los que la revolución aprista no se realizó pueden deberse al miedo, al cálculo o a la renuncia y no se puede determinar exactamente por cuales se frustraron los intentos insurgentes del APRA. Sea como sea, el magisterio ejercido por el patriarca norteño en sus últimos años justificó los errores o acciones malentendidas de su juventud.

Tanto se confunde el destino de nuestro país con el del fundador del APRA, que podemos decir: Haya de la Torre fue tan grande que cualquier defecto en él se le puede atribuir, primero, al país y luego a sí mismo.

Como sabemos, el Perú te puede hacer polvo en un par de minutos sino eres suficientemente fuerte. Recordemos, por ejemplo,  cuánto duraron De La Puente o Heraud y tantos otros.

VRHT, como contraparte, tuvo una agonía -en el sentido unamuniano- de más de medio siglo.

Seamos hombres humanos y enteros. Por lo tanto, no incurramos en mezquindades ni subterfugios propios de homúnculos antes que de gente de bien.

¡ Qué HAYA otro como él !

P.S.

El estado actual del PAP no tiene porque menoscabar la trascendencia de su fundador.