Punto de Encuentro

Radiografía de los nuevos seudocomunistas comunistas criollos

El gran intelectual peruano Hugo Neira en dos ensayos recientes para el Portal "El Montonero" ha catalogado a la línea académica aliada de las izquierdas comunistas como la "IPVU" (Inquisición de propietarios de la verdad única) que si bien "no tienen haciendas tiene universidades, más conservadoras que el Opis Dei". Pienso que es una calificación brillante para un sector influyente de la sociedad peruana que hace gala de un autoritarismo feroz a partir de las categorías que antojadizamente manejan desde sus cátedras o columnas, además de una falsa autoridad moral, hoy cada vez más en ruinas, luego de la evidencia de la gigantesca corrupción de sus líderes continentales -Lula, Cristina Fernández, Chávez/Maduro, Evo, Ortega- y de sus aliados locales Toledo, Los Humala, Susana, etc. 

Por tanto -y a partir de lo expuesto por Neira- creo que es necesario empezar a esbozar una caracterización preliminar de estos nuevos comunistas criollos y de su brazo en la academia nacional, a la que vienen llenando de desprestigio y anteojeras en los últimos lustros:

Desde diferentes dimensiones podríamos decir que los comunistas criollos del periodo 2001-2018 son:  

-Económicamente: estatistas, no renuncian al sueño de un Estado elefantiásico, que dirija la economía y que esté fuertemente cerrado a la inversión internacional. Son además dogmáticamente anti mineros y disfrazan esto último bajo la premisa de una extraviadamente entendida "diversificación productiva", la que no pueden exponer con solvencia técnica ni económica. Hablan mucho de la redístribución de la riqueza, pero son huérfanos de ideas acerca de la generación de la misma. Esto constituye demagogia pura y dura. 

Socialmente: anti populares; forman parte en muchos casos de familias relacionadas con lo que podríamos identificar como los remanentes de la vieja plutocracia nacional del siglo pasado; ellos y los intereses a los que sirven, muchas veces sin darse cuenta, calzan en el concepto de lo que podemos denominar una "neo oligarquía" que quiere imponer sus intereses por encima del bien común y del Perú emergente, joven y popular. 

Políticamente: anti-partido; les disgusta la posibilidad de enfrentarse a sectores populares organizados en una plataforma partidaria con posibilidad de propuesta, por ello dinamitan todo el día y a toda hora a los pocos Partidos que actualmente existen. Su modo predilecto de organización y acción política es indirecta y en las últimas décadas han ejercido poder -y gestionando inmensos recursos- a través del impulso de una red de ONGs desde donde no rinden cuentas, desde donde operan sin límites ni frenos y con agendas de grupo. Tampoco han demostrado mucho compromiso democrático puesto que no han sido capaces de condenar enérgicamente y a tiempo a las expresiones autoritarias en el continente con retórica de falsa izquierda. Acríticos totalmente con sus responsabilidades en el surgimiento del senderismo y cancerberos de las fuerzas del orden que defendieron la democracia en el país. Hoy quieren consolidar una memoria única -blanda con las hordas asesinas de SL y el MRTA- respecto a la barbarie terrorista.

Culturalmente: De un modo u otro han demostrado importar la agenda cultural neo marxista -que ya casi nada tiene que ver con el alemán- lo que les ha llevado a no ser promotores de la correcta idea del Estado Laico, sino a ser anti católicos. Dicen defender a las minorías étnicas, pero la realidad es que les gustaría que éstas se mantuvieran en la pobreza, alejadas de cualquier posibilidad de desarrollo y tecnología. A nivel internacional relativizan los ataques de grupos extremistas contra los Estados nacionales. Curiosamente los basamentos religiosos que sostienen a éstas minorías extremistas en su versión radical no muestra ningún respeto hacia la mujer, la diversidad o los derechos humanos. De un modo u otro han decidido ser anti occidentales.

Éticamente: Manejan un exquisito doble estándar moral. La guillotina para los enemigos y a los amigos toda la clase de excusas y justificaciones. Para ellos hay que defender a los Kuczynskis , a Villaran de la Puente, a los Giuffras y lapidar a los igualmente impresentables de los Camayo o los Mamanis. La presunción de inocencia para los aliados cómo regla de oro y la horca sin juicio para los demás, como por ejemplo para los apristas. Para esta gente está muy bien exponer grabaciones del corrupto de Hinostroza, pero ponen reparos cuando el expuesto es Cesar San Martín o -en el colmo del delirio- del inmoral de Kenji y sus amigotes.

Solo cuando entendamos realmente el fenómeno y sus características podremos empezar a ponerle freno a su propaganda perniciosa y a su demagogia.

Enrique Valderrama