Punto de Encuentro

Los cuellos naranjas del Parlamento

Ya sabíamos que el Fujimorismo como movimiento y Fuerza Popular como su expresión orgánica no tenían una visión de país y modernidad que ofrecerle al Perú, que con su mayoría parlamentaria no han sido capaces de impulsar las reformas que podrían apoyar a los amplios sectores populares. También éramos conscientes de que no eran muy duchos en el arte de manejar las tensiones naturales de la política y que incluso había en ellos un ánimo de confrontación, que dicho sea de paso también era compartido por Kuczynski primero y ahora, agravado, por Vizcarra. Incluso en lo impredecible de su aparente vocación suicida y autodestructiva se escondía algún tipo de razonamiento superficial. 

Sin embargo ha sido una gran sorpresa lo que han hecho en la Comisión Permanente respecto a votar en contra -siendo el único grupo parlamentario que lo ha hecho- de que se investigue al ex Juez Supremo Cesar Hinostroza por el tema de los "Cuellos blancos del puerto". Es cierto que primero el oficialista Juan Sheput también los acompañó en esa votación, luego al medir el error imaginamos que se retractó inmediatamente. Esta tremenda irresponsabilidad y mala señal de los naranjas viene en el peor momento, en el marco de un claro ánimo del Presidente Vizcarra de cerrar el parlamento; no se entiende las razones por las que deciden blindar a un impresentable tan indefendible como Hinostroza, quedándose solos en esa maniobra.

Algunos de sus pocos escuderos y/o aliados han intentado defender esta monstruosidad con el argumento de que ante la duda siempre se debe fallar a favor del procesado. Sin duda algo aplicable e incontestable para efectos de la jurisdicción, pero no para el fuero politico del parlamento que no está decidiendo además una sanción sino más bien que se permita la investigación. Sería en la investigación del Poder Judicial en donde se determine si los hechos son verificados o dudosos. Evitarle a Hinostroza pasar por la investigación judicial es un atentado a la lucha contra la corrupción y evidencia además una desconexión con la justa indignación ciudadana y mayoritaria. Un harakiri colosal que un grupo se realiza y que daña la imagen del Congreso en general. Un paso en falso que podría ser mortal ante el entusiasmo del Presidente y sus apasionados y golpistas asesores que parecen evaluar en serio acariciar el autoritarismo como posibilidad. 

Esperemos que en unas horas la mayoría parlamentaria en el Pleno reflexione y haga posible que el corrupto de Hinostroza Pariachi sea investigado por el caso de "los cuellos blancos del puerto" o la historia los juzgará con severidad.