Punto de Encuentro

8 meses de Vizcarra: Circo sin pan.

El famoso buque insignia de la era del Presidente Vizcarra: el referéndum del 9 de Diciembre, parece perder importancia cada día qué transcurre en la ciudadanía- a pesar de tocar temas fundamentales que deben aprobarse- ya que ésta anda entretenida en el actuar, más televisivo que jurídico, del Fiscal Pérez y del juez Richard Concepción. 

Estando así las cosas tanto la avellana discursiva de la no reelección de los congresistas esgrimida en cada plaza pública del interior del país por el mandatario como los amagues justicieros de Pérez Gómez y de Concepción Carhuancho van a tener sin duda un tiempo límite; la primera una vez el referéndum se haya votado, sea cual fuera el resultado y la segunda cuando a los aliados del Presidente -comprometidos hasta el tuétano con los brasileños- empiecen a ser objeto de medidas restrictivas ordenadas por el sistema de justicia, cuestión que no será cubierta por la mayoría de medios de comunicación, restándole así importancia y hasta invisibilizando lo que ahora relievan y presentan como una carnicería judicial. 

Ese momento no está tan lejos y coincidirá aproximadamente con el cumplimiento de un año de gestión del actual mandatario. Esto es fundamental ya que las proyecciones tanto de crecimiento, como de reducción de la pobreza y los indicadores de ejecución del gasto público son muy preocupantes. Si usted estimado lector se hiciera la pregunta: ¿Cuál es la política pública más notoria -ni siquiera buena- de la actual gestión?, le garantizo que no podría responderse. La razón es que no existe. No se nota ánimo de gobernar, solo de enredarse en escaramuzas poco trascendentes. 

En el camino el costo de vida se encarece por la subida de los productos básicos, el aumento criminal de las tarifas de los servicios como la luz y el agua, el trasporte como el Metropolitano, el aumento de la gasolina; la persistencia en lo complejo y caro que es atender un problema de salud en el Perú, el abandono y la falta de estrategia para un diálogo fructífero con los hombres del campo, la nula iniciativa respecto a apoyar a la Mype y menos aún a la juventud. En líneas generales diríamos que no existe visión alguna de país, ni mala ni buena, no existe; solo parece asomarse el más ramplón aprovechamiento de los honores que prodiga la función pública en sus más altos niveles y un simplón pragmatismo del día a día. 

Parece que la única línea de trabajo es golpear a los adversarios del "club de los coimeados", es decir a los adversarios de Humala, de PPK,de Villarán y de Toledo. Lo demás parece no tener relevancia. 

Lo cierto es que el Presidente debe caer en la cuenta de que su Luna de miel artíficial, la que ha creado intensificando una confrontación que ya era dañina para el Perú y llevándola a niveles insospechados, está cerca de agotarse y que cuando eso suceda el país y los actores sociales con una agenda de reivindicación mayor van a exigirle resultados concretos. Cuando arribe el primer trimestre de 2019 y el efecto del declive de la economía, la tendencia creciente del desempleo -Dios no quiera un fenómeno del niño-, muchos llegarán a la conclusión de que le han tenido suficiente paciencia a Vizcarra y que resultó un "politico" más. 

No le queda mucho tiempo para demostrar decisión Presidente Vizcarra, un buen inicio sería removiendo a su ineficiente e impresentable Premier. Actúe, más Gobierno y menos circo, porque este es un circo muy burdo y sin nada de pan.