Punto de Encuentro

Reconfigurar la oposición: El Ministerio Público no debe ser satélite de IDL

Pedro Chavarry al retroceder en la remoción de los fiscales Pérez y Vela del equipo especial Lava Jato demostró que no tiene liderazgo para seguir al frente de su institución. Lo termina condenando su falta de firmeza y carácter más no los argumentos de la izquierda oenegera ni sus patrones del Ejecutivo. Estos sectores quisieran regresar a los tiempos del ineficiente  Pablo Sánchez y añoran tener el control total del Ministerio Público, en buen romance que IDL dígite su accionar y Gorriti sea el Fiscal de la Nación de facto; con ello perseguir a los enemigos políticos del régimen y salvarle el cuello a los aliados como Humala, Villarrán y Kuczynski. Es por ello que Vizcarra quiere "declarar en emergencia" el Ministerio Público. Permitirle aquello sin exponer públicamente su inconveniencia sería un grave error. Mañana puede tener la idea de intervenir también el Tribunal Constitucional o el mismo Congreso de la República con una simple ley y un chantaje. El Presidente transita por el camino del quiebre del orden constitucional. 
 

Entonces, garantizar la autonomía de la Fiscalía  - como señala la Constitución - y que se haga público el acuerdo con Odebtecht - que intentan ocultar a toda costa por lo inmensamente lesivo que es para el país- deben ser las batallas hoy de la oposición democrática, que debe reconfigurarse luego de la claudicación de Keiko Fujimori al solicitar sin condición alguna la aprobación del Proyecto de Ley que ha enviado Vizcarra. Una oposición que combine la defensa de las libertades y la propuesta social, al mismo tiempo que combata sin ambages la demagogia comunista y socialconfusa. 
 

Una oposición con propuestas acerca de los  temas de fondo como el empleo, la seguridad ciudadana, la salud, educación, inversión, infraestructura, mype, juventud, austeridad, etc. El panorama es complejo ya que el Ejecutivo no avanza en ninguno de estos ejes y menos en la reconstrucción del norte. Todo se mantiene estancado. 

Es decir requerimos una oposición que responda a los intereses del Perú real y popular. Auténticamente republicana. Hoy el único Partido que se ha mantenido en una posición coherente es el APRA, quizás debamos ser los impulsores de una gran coalición de aquellos que piensan que el país no merece el desgobierno, prepotencia y la propaganda del odio que simbolizan la era Vizcarra, que con el paso de los meses quedará evidenciado, aunque hoy lo aplaudan.