Punto de Encuentro

LA INTERVENCIÓN ES POSIBLE.

Todos sabemos que la paupérrima economía venezolana no se sostiene necesariamente por el abundante petróleo caribeño, sino que subsiste por el narcotráfico, a través de una poderosísima mafia política militar institucionalizada y presidida por Diosdado Cabello, el supuesto todopoderoso jefe del “Cártel de los soles”. Este cártel, entronizado con epicentro en Caracas, es más sofisticado política, militar y económicamente que una simple dictadura marxistoide donde por la fortaleza ideológica del líder coyuntural se sostenía en el tiempo. Resalta como una costra con profundas ramificaciones dentro del aparato estatal madurista compuesto por altos oficiales vinculados al crimen organizado internacional respaldados por grupos delincuenciales dentro de las ramas de las Fuerzas Armadas venezolanas como el Ejército, el SEBIN, Aviación y bloques afines en todos los niveles y rangos militares. El sol, es la insignia que portan como condecoración los Generales de Brigada chavistas, dando lugar al sugestivo nombre “Cartel de los Soles”. Venezuela es hoy, un "narco-estado" que utiliza una pseuda lucha contra el imperio norteamericano para esconder sus ilícitos trasnacionales, y sus gobernantes, ciertamente, son los más altos capos de las macrorredes de producción sistemática de droga en el planeta. Un país quebrado, con hiperinflación estratosférica y una diáspora de casi cuatro millones de venezolanos en una de las migraciones masivas más grandes de la historia latinoamericana con gravísimos “síntomas de putrefacción” como decía Vargas Llosa, es lo que ellos dejan como legado. Peor que la misma Cuba.

Exportan más cocaína que petróleo y Diosdado es más rico que Bill Gates. Aliados estratégicos de esta poderosa banda paraestatal venezolana son las FARC, el ELN de Colombia, la organización islámica Hizbollah, y presumiblemente otros cárteles mexicanos. El castro-evo-madurismo políticamente es alimentado por el narcotráfico, el cual se constituye vital en sus tácticas, maximizada por la línea “antiimperialista” de comunistas narco-estados como Nicaragua, presidida por el presidente y violador sexual Daniel Ortega; Bolivia, Siria, y Corea del Norte, unidos, no solamente por la doctrina antiyanqui, sino por el codiciado narco dinero.

Lo cierto es que Maduro y su mafia bolivariana caerán pulverizados muy pronto. Me atrevo a pronosticar dos cosas: La intervención militar norteamericana, o asesinado como Muamar Kadaffi, Benito Mussolini o Nicolae Ceaucescu por el propio pueblo. Las dictaduras históricamente culminan así. Las traiciones germinarán del mismo entorno, ya que de Iscariotes está llena la política.