Punto de Encuentro

¡CONSUMIDORES DEL MUNDO UNIDOS!

Por: Period. Wilberth Vilca Laura (*)

La Asamblea General de las Naciones Unidas, el 9 de abril de 1985, acordó declarar el Día Mundial del Consumidor, todos los 15 de Marzo, asimismo se aprobó las directrices para la protección de los consumidores, de este modo nuestros derechos tienen reconocimiento y legitimidad internacional, han transcurrido desde entonces 34 años y los derechos de los consumidores tienes diversos niveles de protección en los países, tal es así que en el Perú, recién en setiembre del 2010, se promulgó la Ley 29571, conocido como “Código de Protección y Defensa del Consumidor”, el mismo que ha tenido diversas modificatorias, ocho años después aún no consolidamos una cultura de defensa del consumidor, en una economía social de mercado, distorsionada por grupos oligopólicos y monopólicos, con posiciones de dominio en el mercado, es urgente propiciar una real competencia, pues la “mano invisible del mercado, padece de artritis”, en un contexto global de desarrollo vertiginoso de las tecnologías de la información, la organización Internacional de Consumidores, cada año plantea un tema de difusión, debate y campañas de sensibilización, este año está orientado a los “Productos Inteligentes de Confianza”.

En 1962, un 15 de Marzo de 1962, del Presidente de los Estados Unidos, Jhon F. Kennedy, en el congreso de su país, dio un célebre discurso anunciando que “ser consumidor, por definición, nos incluye a todos, somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas y privadas, pero también el único grupo importante cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados”; años más tarde en 1983 la organización Consumers International (CI) tomo la decisión de declarar esa fecha como el Día del Consumidor, lo que fue ratificado por la ONU. Referente a la campaña de este año, consideremos que los “productos inteligentes” son aquellos que pueden conectarse, compartir e interactuar con su usuario y otros dispositivos, estos productos se conectan entre sí y con internet a través de diversas conexiones de comunicación (3G, 4G, WiFi, Bluetooth, etc.), entre los más populares tenemos los teléfonos inteligentes o smartphones, televisores inteligentes, consolas de juegos, rastreadores de salud portátiles y automóviles conectados, dichos dispositivos son capaces de recopilar y analizar datos de usuarios y transmitirlos a otros dispositivos conectados en red, dichas redes se conocen como Internet de las Cosas (IoT). El consumo de dichos “productos inteligentes” viene creciendo significativamente, se estima que a la fecha existen 23.1 mil millones de dispositivos conectados e instalados a nivel mundial, cifra que se triplicara para el 2025, asimismo el gasto mundial en dichos productos para el hogar se duplicara hasta el 2022. Tenemos dos puntos críticos, a evaluar, la asequibilidad y la confianza: en cuanto al primero el reto es expandir el acceso, en particular en los países en desarrollo, teniendo como desafío mejorar la infraestructura de soporte, la capacidad de pago de los dispositivos y los datos y la menor velocidad del internet, tal es así que por ejemplo en África, 1 GB de datos representa el 18% del ingreso mensual de una persona. En cuando a la confianza, preocupa la seguridad y la privacidad de los usuarios, los piratas informáticos están al acecho constantemente, el 2016 se tuvo un ataque cibernético que interrumpió los servicios en USA y Europa, con un virus que infecto 65 mil dispositivos en menos de 24 horas; mientras la privacidad de los datos preocupa a un 52% de usuarios según un estudio global del 2018, en cuanto a datos personales y robo de identidad, debido a que los dispositivos pueden transferir datos a terceros de forma autónoma. Otro aspecto a considerar es la interoperabilidad, que permite que los dispositivos puedan comunicarse entre sí, y cuando se condiciona dicha comunicación solo a productos de una misma compañía, se limita la competencia. Por tanto el rol de las asociaciones de consumidores en la defensa de sus derechos es primordial, existen escasas asociaciones lo cual debilita su labor, pero también los gobiernos locales son ajenos a los consumidores, pues los organismos reguladores, llámese Indecopi, Osiptel, Osinergmin, Sunass y otros tienen escasa cobertura territorial, apenas tienen oficinas en las capitales de departamento y algunas provincias. Otro aspecto importante es la educación del consumidor, en temas cruciales como el acceso al libro de reclamaciones que todos los proveedores de bienes y servicios, sean privados o públicos deben disponer ya sea de manera física o virtual, que permitan que los consumidores-usuarios, efectúen sus reclamos al momento de sentir vulnerados sus derechos; en cuanto a las posiciones de dominio y concentración de grupos empresariales la legislación es muy débil y permisiva, y nuestros congresistas obvian dichos temas. Si en el siglo pasado se pregonaba “proletarios uníos” hoy podemos levantar la nueva voz de orden “consumidores del mundos, uníos” por la soberanía del consumidor-usuario.

(*) Email: ideasayni@gmail.com