Punto de Encuentro

Plataformas logísticas

Para nadie es un secreto que el manejo de nuestros puertos fue deficiente, por no decir pésimo, que los servicios que se prestaban no eran de calidad, que la demora en la carga y descarga de las mercancías demandaba a los usuarios costos adicionales. Además, el personal del sector público encargado de las operaciones portuarias se caracterizaba por la falta de profesionalismo, además de haberse precarizado, esto último por la utilización de los famosos “puntos” y “contrapuntos” que hacían las labores de los trabajadores nominales.

Como si lo anterior no fuese poco, el Estado no invertía en mejorar los puertos, las grúas y demás maquinaria portuaria estaba obsoleta y, encima, no había espacio suficiente para los depósitos aduaneros y comerciales dentro de los puertos.

Con buen criterio el Estado inició la tarea de entregar los puertos a la actividad privada, la que ha efectuado considerables inversiones para mejorar el servicio portuario, que incluso hoy es menos oneroso para los usuarios.

Sin embargo, como todos sabemos, por el incremento de nuestro comercio internacional, son insuficientes los depósitos portuarios y ha habido la necesidad de habilitar patios de contenedores en los alrededores de los puertos, con grave perjuicio para el tráfico vehicular y peatonal.

Para solucionar las deficiencias existentes por falta de espacio, en otros países se establecieron “puertos secos”, alejados del litoral, donde se podían almacenar mercancías e incluso ellas se desaduanaban, verificando el pago de aranceles aduaneros y demás tributos. En nuestro país hay empresarios privados dispuestos a invertir en puerto secos, solicitando sí, que hubiera una normatividad legal para su manejo y las garantías lógicas a cualquier inversión generadora de puesto de trabajo.

El Gobierno, con buen criterio que hay que destacar, ha proyectado el “Reglamento del Sistema Nacional de Plataformas Logísticas”, concepto mucho más amplio que “puerto seco” con la finalidad de “…optimizar la distribución modal del transporte de carga, generar volúmenes de carga que incidan en la reducción de costos logísticos y establecer herramientas que contribuyan al incremento de la competitividad en el país.”

Las Plataformas Logísticas que se proyectan, las podrá administrar el Sector Público, el que también puede entregarlas a operadores privados; sin embargo, no se contempla la posibilidad de que sean privados los que inviertan en las citadas plataformas, con inclusión de puertos secos, y también las administren.

Hay diversas obligaciones y competencias del Estado, como por ejemplo la salud, la educación, las carreteras, y muchas otras, en que la actividad privada ayuda al Estado, invirtiendo en ellas, incluso se viene estudiando la posibilidad de que el sector privado pueda invertir en penales y su administración.

Si el Estado no puede con todo lo que le compete por la falta de recursos suficientes, no podemos entender el motivo por el cual no se permita, con toda claridad, la posibilidad de que el sector privado invierta en las plataformas logísticas. Si ya el manejo del puerto del Callao, que es el más grande e importante de los puertos nacionales, está gerenciado por privados, no tiene sentido que lo que le es complementario, no tenga similar manejo.