Punto de Encuentro

Una renovación en el APRA desde las bases

El fallecimiento del ex presidente Alan García, dejó un gran vacío de liderazgo en el proceso del relanzamiento del aprismo; sin embargo, el deceso de uno de los máximos referentes de la historia del partido del pueblo, propicia poco a poco un contexto interno de unidad sobre los cimientos de un discurso de renovación, pues todo aprista militante recuerda el mensaje sistemático del presidente y que repitió en una alocución por ultima vez en la base aprista de La Molina el 25 de agosto de 2018, sus palabras fueron: “Hay que reconstruir una y otra vez lo que el adversario pretende destruir”.

En el marco de un proceso reconstructivo y de reafirmación ideológica con la referencia inmarcesible de Haya de la Torre es que surgen nuevas propuestas que deben ser introducidas en la agenda interna del partido, apelando, por supuesto, al agotamiento del debate interno cuyo resultado sea capaz de generar consenso y línea unánime de comunicación hacia el pueblo peruano. Todo ello, con nuevos voceros portadores de credenciales de capacidad técnica, política y sin cuestionamiento alguno que haga proclive al ciudadano a caer en las diatribas y vejámenes mediáticos de quienes gobiernan de facto el Perú y tienen como presidente de la República a un vicario de sus intereses.

Cabe recalcar de manera categórica que la formación del concepto de renovación y, desde luego, su concreción y tangibilidad debe surgir desde sus bases distritales, provinciales y regionales. Todos somos conscientes y nadie podría negar la gravitancia de esta necesidad imperante. La corriente política interna que viene impulsando este esquema entiende a la renovación no solo desde una mirada abstracta, esto es, conceptual sino también desde el aterrizaje de la acción intergeneracional, autónoma y sin tutelajes, a esto se le denomina el fenómeno político de la renovación que atenta contra el stablishment agotado que debe ceder y entender su nueva posición de consejería desde la experiencia adquirida.

La pregunta es la siguiente ¿Cómo es que se va a producir la materialización de la acción política intergeneracional, autónoma y sin tutelajes desde las bases? Pues, muy sencillo, no hay necesidad de descubrir la pólvora o crear fuego griego; hay que repotenciar los esquemas de toma de posición que le han permitido al PAP la sostenibilidad de su organización a través de las convenciones primero distritales, luego provinciales, regionales, macro regionales para finalmente alcanzar el XXV Congreso Nacional de octubre de este año con alternativas propositivas solventes, consensuadas desde las bases militantes que claman por ser escuchadas y que han sido olvidadas, abandonadas y recordadas solo cuando se les pide voto cada 7 años. Es tarea, pues, de todo aprista apostar por la renovación constructiva del aprismo, pues la historia y la vida continúa como continuó después del paredón en Chan Chan, después de los atentados del terrorismo senderista, después de la dictadura de Leguía, Sanchez Cerro, Oscar Benavides, Odria, Velasco, Fujimori y seguirá después de Vizcarra, pues el aprismo  no es un dogmatismo cerrado ni arbitrario sino una línea de acción hacia el infinito.