Punto de Encuentro

La “izquierda” de frente al naufragio el 2016

Leía ayer un artículo bastante ácido de una conocida periodista en un diario de circulación nacional y con bastante asombro constataba la declaratoria pública de la crisis en la que está inmersa la “izquierda intelectual” como la llama Daniel Parodi ó la “izquierda caviar” como también es conocido el conglomerado de activistas y académicos -fundamentalmente limeños- que llevan un buen tiempo intentando formar un partido político sólido  y tener relevancia propia, eludiendo la incómoda necesidad de recurrir a un caudillo de turno al cual ponerle a disposición su red de voceros y una cubierta convenida de moralidad como hicieron con Ollanta Humala en 2006, el cual-dicho sea de paso-  en el Gobierno terminó por expulsarlos en circunstancias dolorosamente vergonzosas para sus referentes sexagenarios.

El  texto  en cuestión era una petición de unidad a estas “fuerzas” bajo el argumento de que el 50% no quiere votar por las opciones ya conocidas, que la comunicadora calificaba como “de derecha”.  El cuadro que interpreto del artículo es que se empieza a reflexionar –desde filas simpatizantes-  acerca de la irrelevancia que tendrá la “izquierda” el 2016 salvo que ocurra algo milagroso –unirse o encontrar un candidato con posibilidades en las filas propias-

Por ello me animé a escribir esta breve opinión sobre las 5 cosas por las que estoy seguro de que la mal llamada “izquierda” fracasará estruendosamente en los comicios del próximo año:

1-      Carencia de líderes electorales y lejanía del Perú Popular: Los cuadros de este grupo no cuentan con la más mínima posibilidad en comicios ciudadanos y regulares; ninguno se puede constituir en un líder o articulador político que movilice voluntades y fije la agenda nacional. No existe pues carisma popular y mediático en los predios de la “Izquierda”. Sus principales “referentes” no conocen a profundidad el Perú y menos sus provincias más efervescentes; están totalmente desligados de la dinámica provinciana popular.  Los poquísimos que no lo están son los más radicales anti inversión.

2-      Ausencia de un partido sólido: El 2016 estos grupos y otros vivirán el mismo drama de hoy: no tener Partido ni aparato orgánico. Con todas nuestras diferencias reconocemos en Patria Roja una organización que permite a los camaradas tener influencia y control en sectores populares muy puntuales de la vida nacional como Gremio de Profesores y Construcción Civil; cuestión que la “izquierda” no tiene. Si alguno de los partícipes de este frente de la “izquierda intelectual” tiene inscripción vigente, este hecho solo servirá para chantajear a los demás y ver cómo arranca lo mejor del pacto con los otros en cuánto a posiciones congresales, etc. en provecho de su diminuta facción.

3-      Falta de programa y desfase ideológico. El punto programático es clave; aquí la “izquierda” no tiene ninguna propuesta concreta conocida, ninguna bandera de lucha que no esté asociada al revanchismo. Temas como la productividad de las Mypes, la seguridad ciudadana, la brecha de la Infraestructura nacional, la necesidad de titulación de un grueso sector de peruanos, la necesidad de vivienda para los jóvenes, etc. no cuentan con expertos desde la “izquierda”. Por si fuera poco Nicolás Maduro y sus tropelías  y el reciente acercamiento de Cuba a EEUU los han dejado sin referencias en el plano internacional; si sumamos esto  a que el sentido común popular nos indica que se ha impuesto la lógica del “capitalismo popular” como lo llama Tony Zapata, sus herramientas ideológicas no  los ayudan a ubicarse en la realidad y más bien los sustraen de la misma.

 

4-      Desprestigio como gestores públicos: Luego de la gestión de Susana Villarán al frente de la Municipalidad de Lima, será complejo que algún peruano crea que “la izquierda” encarnará la eficiencia o la celeridad en la línea nacional. Si no han sido capaces de administrar la Metrópoli menos aún el complejo  y diverso Perú, de geografía rica pero difícil.

5-      El discurso que ocupará el campo social y popular ya está en alguna medida tomado y será aquel que ofrezca las obras y reformas concretas que acerquen al ciudadano a la modernidad: conectividad vial, saneamiento, profundización de libertades, mejor y más empleo, etc. Esa propuesta será la que se diferencie de las de PPK y Keiko y no vendrá –créanme- de Marco Arana, activista anti progreso o de Salomón Lerner, ex Premier de Ollanta.

Por todo ello creo que la “izquierda” no tiene la menor chance de conseguir una candidatura propia y que -además de persistir en su atomización- ninguna fuerza seria la tomará en cuenta de manera decisiva en su esquema de alianzas.  Los deseos y peticiones públicas de un futuro distinto para ellos por parte de una de sus voceras mediáticas no serán suficientes para modificar los hechos.

Para la reflexión: la verdadera “izquierda” es la “izquierda democrática”, parte troncal del movimiento popular peruano, aquella que entregó vidas como las de Manuel Arévalo y Luis Negreiros Vega, además de las de los 1700 cuadros asesinados en la lucha contra las hordas demenciales del senderismo.

http://www.larepublica.pe/columnistas/de-centro-radical/frente-de-centroizquierda-29-03-2015