Punto de Encuentro

El falso discurso

“Martín Vizcarra no se puede diferenciar de aquellos como Fujimori, Toledo o Humala. Puesto que lo único en lo que han coincidido todos los mencionados es que son personajes que siguieron una mecánica de odio, personajes que buscan asignar a otros sus propios vicios.”

Martín Vizcarra, el ser que se tildó a sí mismo como el supuesto personaje de la lucha anticorrupción, el ser que se disfrazó como un héroe. Pues esta semana terminó demostrando con hechos que detrás de todo ese maquillaje, existe un sujeto que terminó siendo el gran representante del verdadero significado de la corrupción. Y es que no existe tal lucha contra la corrupción y así lo demostraron pocos diarios peruanos, pero serios en materia de investigación.

Y es que debemos basarnos en hechos concretos, dos hechos para ser precisos, dos hechos que no son los únicos -pues existen más-, pero son dos hechos que sobran para demostrarle a usted la figura que tenemos en frente: primero, el silencio detrás de las pruebas y una prisión preventiva al ex presidente del consejo de ministros, César Villanueva. Segundo, defender y mantener en el cargo al ministro Edmer Trujillo.

Ya no se trata simplemente de la novela “Chinchero” que sigue siendo impulsada frente a las irregularidades que existen. Martín Vizcarra se ha encaprichado en mantener en su cargo a un ministro como Edmer Trujillo que ha perdido el apoyo de su propio equipo. Los trabajadores del Ministerio de Transportes y Comunicaciones han tomado el ministerio en mención, exigiendo la renuncia de un sujeto que ya hizo un papelón en 2018. Hoy, el mismo Edmer Trujillo dijo y cito “si todas las empresas del club de la construcción salen, (…). ¿Con qué construimos?”.

Del mismo modo, Martín Vizcarra ha rajado de Keiko Fujimori a más no poder, ha pechado a un Congreso que ya disolvió, dio discursos basadas en puras especulaciones; demostrando una improvisación desastrosa y no concentrándose en obras. Sin embargo, cuando han declarado fundados los argumentos que solicitan 18 meses de prisión preventiva para César Villanueva, Martín Vizcarra, el mismo que se maquilló -tal joker-; hoy se esconde detrás de un silencio cobarde, un silencio culpable.

¿A qué se debe tal silencio? ¿Culpa? ¿Vergüenza por haber defendido incondicionalmente a un corrupto? ¿O es que no tiene palabras para criticar al hombre que una vez lo nombró “persona de confiar”? Estas dudas sólo las puede responder usted como un lector culto.

Martín Vizcarra no se puede diferenciar de aquellos como Fujimori, Toledo o Humala. Puesto que lo único en lo que han coincidido todos los mencionados es que son personajes que siguieron una mecánica de odio, personajes que buscan asignar a otros sus propios vicios. Pero lo único que Vizcarra puede diferenciarse del resto de los nombrados, es que el juego sucio, esa política barata que representa y demuestra, lo hace con chuponeos, controlando tal cuál lo hace un pulpo que usa sus tentáculos para controlar distintos organismos que dicen llamarse autónomos.

Y es que por cada titular que le hace perder la credibilidad que nunca tuvo, por cada titular que le hace recordar su gobierno improvisado. Martín Vizcarra no sale con argumentos, sale con audios que supuestamente son comprometedores, sale con un psicosocial para desviar los verdaderos hechos y mantener al país hundido en temas mediáticos.

Hay preguntas que no han sido respondidas, hay dudas que no han sido aclaradas. Hay un trabajo por mantener a un grupo de personas en los puestos claves para seguir con una corruptela que merece ser investigada. Pero no se puede investigar nada hasta que Martín Vizcarra no abandone el puesto al que se aferra con uñas. Y es que, por el bienestar del país y para que exista una verdadera justicia, lo recomendable sería que Martín Vizcarra renuncie, porque es la única manera de renunciar a su inmunidad.

Bien dicen que el que nada teme, nada debe. Si Martín Vizcarra quiere seguir usando ese falso maquillaje de la supuesta lucha anticorrupción. Si Martín Vizcarra quiere terminar su carrera política con dignidad y demostrar que es inocente, que renuncie con prontitud, que se ponga a disposición de la justicia y que esta, en conjunto con la historia, se encarguen del resto.

@michel_1098