Punto de Encuentro

La prohibición de propaganda electoral en postes de alumbrado público.

No nos puede resultar ajeno a nuestra realidad que, los candidatos que aspiran a algún cargo de elección popular, nos abarrotan de todo tipo de publicidad electoral, ya sea de manera física o virtual, buscando inclusive instalar aquella propaganda en el rincón más pequeño en donde el ciudadano pueda percibirlo; pero, ¿qué tanto se ajusta a la normatividad vigente toda aquella publicidad exterior?

Ante una convocatoria a procesos electorales para cargos de elección popular de cualquier naturaleza, el Jurado Nacional de Elecciones, mediante resolución, aprueba un Reglamento sobre Propaganda Electoral, Publicidad Estatal y Neutralidad en Periodo Electoral, con el objeto, entre otros aspectos, de establecer las disposiciones reglamentarias destinadas al control y sanción de la difusión de propagandas políticas durante el periodo electoral, estableciéndose, que constituye competencia de los gobiernos locales y provinciales aprobar, mediante ordenanza municipal, el reglamento que regule las autorizaciones para la ubicación de anuncios y avisos publicitarios sobre la propaganda electoral y su posterior retiro luego de la publicación de la resolución de cierre del respectivo proceso; así como lo concerniente a la intensidad sonora de la propaganda electoral difundida mediante altoparlantes, dentro del horario comprendido entre las 8:00 y las 20:00 horas, en concordancia con el ordenamiento jurídico en materia electoral y lo dispuesto por el Jurado Nacional de Elecciones.

En ese sentido, las municipalidades, a través de un análisis territorial conforme a su circunscripción, determina solamente los lugares en los cuales los candidatos podrán solicitar la ubicación de su propaganda electoral en lo que corresponde a la vía pública, ello en razón a que, en lo que comprende a la ubicación de propaganda electoral en propiedad privada, corresponde al propietario el autorizar la instalación.

Sin embargo, durante la campaña electoral, se percibe en diversos puntos del país, una cantidad asfixiante de publicidad electoral la cual, en su mayoría, no cuenta con autorización para su instalación por parte de la autoridad municipal, toda vez que mucha de aquella publicidad, resulta ser irregular por su ubicación.

En base a ello, de conformidad con lo previsto en el acápite 3.6.3 del numeral 3), del artículo 79º de la Ley Orgánica de Municipalidades – Ley N° 27972, constituye función específica exclusiva de las Municipalidades Distritales el normar, regular y otorgar autorizaciones, así como realizar las fiscalizaciones de la ubicación de avisos publicitarios y propaganda política.

Por lo tanto, solamente los gobiernos locales, en lo que corresponde a su competencia territorial, resultan ser los abanderados de normar, regular y autorizar los lugares en donde los candidatos podrán instalar su propaganda con fines electorales, tomando en cuenta las normas afines al caso en concreto.

Pero, casi siempre, hemos sido testigos de que la publicidad electoral ha sido instalada en postes de alumbrado público por ser, quizás, la fuente más numerosa dentro del mobiliario urbano en la cual podría instalarse fácilmente la publicidad electoral; ahora, ¿existe alguna prohibición para que los candidatos instalen su publicidad en los postes de alumbrado público? Sencillamente, SÍ.

Todas las municipalidades distritales y provinciales a nivel nacional, sin excepción, cuentan con Ordenanzas que textualmente prohíben y sancionan la instalación de publicidad electoral, entre otras, en postes de alumbrado público, toda vez que concuerdan dicha disposición con el Código Nacional de Electricidad, el cual dispone en su numeral 217.A.4 que, “…no se deberán de colocar letreros, carteles, anuncios y otros accesorios en las estructuras de soporte. Las estructuras de soporte deberán de mantenerse libre de otros peligros de escalamiento tales como tachuelas, clavos, enredaderas y pernos pasantes que no estén adecuadamente ajustados…”.

Ante ello, el Jurado Nacional de Elecciones, la Defensoría del Pueblo y la Municipalidad al caso en concreto, durante y después de las elecciones, recorren las calles a fin de poder supervisar el fiel cumplimiento de las disposiciones municipales, encontrándose siempre con grandes y alarmantes sorpresas; por ejemplo, las autoridades trujillanas recorrieron las principales calles de su localidad, para retirar propaganda electoral de las diferentes agrupaciones políticas instaladas en los postes de media y baja tensión, así como de alumbrado público que ponen en riego a la colectividad.

En la Av. España, por ejemplo, frente a la estación de los Bomberos se encontró dos lampas colgadas en postes de alumbrado público, determinando que estos elementos deterioran las estructuras eléctricas causando así cortes no programados de energía; asimismo, también pueden ser de alto riesgo para las personas que pasan por ahí ya que el alambre con los que ha sido amarrados es muy delgado además de ser peligro para la seguridad común.

Si bien es cierto no resulta usual encontrar un tipo de publicidad diferente a un cartel o panel colgando de un poste, lo curioso es que los métodos de hacer publicidad electoral siguen innovándose, pero, vulnerando las disposiciones municipales.

Lo cierto es que lo ideal y lo correcto sería que todos los candidatos respeten las ubicaciones legítimas para poder hacer uso de la vía pública con fines electorales, respetando aquellos lugares en donde explícitamente se encuentra prohibido su instalación, pero que aquel respeto no solamente se verse en aquella prohibición expresa, sino además en aras de salvaguardar la vida y/o la salud de aquellas personas que suben a los postes a realizar la instalación.