Punto de Encuentro

Evaluación tras una semana del estado de emergencia

Habiendo trascurrido una semana desde que se dictó el estado de emergencia, vemos con cierta preocupación, que aún no se toma con total conciencia y seriedad la consecuencia de que uno, cualquiera de nosotros, seamos potenciales trasmisores del coronavirus. Vemos personas saliendo a correr, otras transitando sin necesidad de salir de su casa y, otras, aun más grave realizando manifestaciones que conglomeran a personas de todas edades. El estado de emergencia nos conmina a quedarnos dentro de nuestra casa, para que, como ya lo indicamos, uno cualquiera de nosotros, no sea trasmisor del virus que puede afectar seriamente a las personas más vulnerables como personas mayores, niños y, porque no decirlo, también a nuestra economía familiar. Para entender la magnitud de las consecuencias de nuestras acciones formularemos algunas interrogantes:

¿Qué pasaría si se contagian con el coronavirus miles de peruanos?

Lo primero que nos debería preocupar es que no contamos con la suficiente cantidad de equipos médicos tales como respiradores artificiales que puedan apaliar el caso de males respiratorios. Lo dicho por el presidente es que en todo el Perú no se llega actualmente ni a 500 equipos de ese tipo tanto en el sector público (hospitales y centros de salud) como en el sector privado (clínicas). La consecuencia inevitable es el fallecimiento de un número significativo de personas a quienes se les diagnostico con el coronavirus.

¿Qué pasaría con los trabajadores independientes y mypes?

De no acatar seriamente el estado de emergencia lo que sucederá es que se prolongue por 15 días más o, inclusive, más allá de ese plazo. La consecuencia de ese evento es que muchas micro, pequeñas y medianas empresas contemplen seriamente en resolver los contratos con sus trabajadores para mantener viva a la empresa. He conversado con algunos empresarios de este segmento que tienen claro que una situación prolongada del estado de emergencia conllevaría al cierre de sus negocios, aun cuando el Estado ha promulgado medidas de salvaguardas (creación de un fondo para mypes para capital de trabajo y/o para cancelar obligaciones con facilidades de pago). Es el caso de un comerciante del rubro textil que teniendo claro lo que se le venía, se abasteció de telas, para no sufrir con el incremento del precio, pero, de extenderse el estado de emergencia, tendrá que mantenerlas en sus tiendas sin poder moverlas con las consecuentes pérdidas.

Me pongo en el caso del abogado independiente que tiene que salir a diario a encontrarse con potenciales clientes para generarse ingresos. Si la medida de emergencia se prolonga no podrá reunirse con sus clientes y, por ende, no podrá tener ingresos durante ese tiempo, generando un forado en su economía familiar.

Por eso todos y cada uno de notros tenemos que tomar conciencia sobre las consecuencias de no tomar en serio el coronavirus.