Punto de Encuentro

Un Covid-19 tras las rejas

“El sólo hecho de que esta enfermedad no discrimine y te ataque, ha generado que se tomen medidas de urgencia en cuestión de horas por varios gobiernos. Y dentro de estas medidas está la de reducir el número de personas en las cárceles.”

El Covid-19 se hace más fuerte, ha afectado a más de 150 países a nivel mundial. Perú todavía tiene una situación controlada, dentro de la curva, que también necesita el apoyo, la colaboración de todos los peruanos. Y es que esta enfermedad no tiene perdón por nadie, no es una persona; pero asesina a los adultos mayores y a los inmunosuprimidos -además de cientos de bebés-. Y el sólo hecho de que esta enfermedad no discrimine y te ataque, este sólo hecho ha generado que se tomen medidas de urgencia en cuestión de horas por varios gobiernos. Y dentro de estas medidas está la de reducir el número de personas en las cárceles.

Esto a pedido de Michelle Bachelet, autoridad de Derechos Humanos en la ONU. Su recomendación se fundamenta en, que las cárceles tienen condiciones higiénicas deplorables y que los servicios de salud en ellas son -en su mayoría- deficientes.

Bachelet señaló que se tomen estas medidas, sobre todo, en presos políticos, en sujetos con prisión preventiva y otros que no tengan razones para estar dentro de una cárcel si aún no tienen una sentencia firme. Entonces, una vez descrita la situación -mi estimado lector- le presento un análisis si esto es factible, sobre todo en Perú.

Primero, dentro de un análisis médico y después de consultar a varios médicos, esta medida depende mucho de la situación del país. Por ejemplo, Perú, estamos en Estado de Emergencia y esto incluye las cárceles que no permiten el ingreso o salida de personas como familiares, visitas, entre otros. Mientras ninguna persona que tenga el covid-19 entre o salga de las prisiones, no hay probabilidades de que el virus se pueda propagar en un lugar dónde las personas están en hacinamiento.

Segundo, el análisis jurídico. Aplicar esta medida, definitivamente, generará un caos judicial. Sobre todo, en los casos referidos a la prisión preventiva. En el Perú no existen presos políticos, oficialmente, por ello no es necesario referirnos a ellos. Pero sí existe un exceso en las prisiones preventivas. Hasta abril de 2019, el 39% de reos, que son más de 55 mil, están en las cárceles sin una sentencia firme, sólo prisión preventiva. Conforme lo publicó el Poder Judicial en ese momento.

De este 39%, del informe, los violadores de niños eran más de 8 mil, segundo lugar por debajo de las prisiones preventivas impuestas a los que cometieron el delito de robo agravado que son más de 23 mil. Entonces, estamos hablando de ladrones, agresores sexuales, incluso en la estadística hay homicidas, hay traficantes de drogas, entre otros delitos. Y como hemos podido observar en televisión nacional con el caso de los feminicidas, en el caso de acosadores sexuales, en el caso de asesinos, todos aquellos que se han convertido en noticia nacional; a todos les dictan prisiones preventivas antes de sentenciarlos por el delito que cometieron.

Si hablamos de aplicar una medida que libere a estos sujetos que la justicia les ha impuesto prisión preventiva; estamos refiriéndonos a dejar libres a sujetos que son un peligro para la sociedad. Muchos de ellos volverían a los hogares que ellos perturbaron.

Hace unos días salió la noticia que la gran mayoría de agresiones sexuales, se dan dentro del núcleo familiar, vale decir, son los familiares de las víctimas los que cometen el delito; un padre que abusa de su hija o un tío que abusa de su sobrino. De esta forma, si en pleno Estado de Emergencia se han incrementado las denuncias por agresiones, por violaciones; basta imaginar qué pasaría si se liberan a los reos con prisión preventiva y vuelven a este hogar en el que ya cometieron el delito anteriormente.

En resumen, estaríamos generando un problema mayor al que tenemos. Es de imperiosa necesidad recordar que, los reos están cumpliendo una cuarentena como los ciudadanos que no son reos, como usted, como yo. No se les permite recibir visitas. Lo ideal sería que, si por alguna razón, algún reo contrae el covid-19; este pase a una clínica para tratar el virus. Porque sí existe una realidad irrefutable, si el sujeto se queda en la cárcel con el virus, va a contagiar a todo el penal, incluyendo a los policías que cumplen turnos, que tienen familias.

Porque en las cárceles, es verdad, no existen las condiciones sanitarias que podemos tener muchos ciudadanos en nuestras casas, no están separados 1 o 2 metros como es la recomendación médica. Entonces lo correcto es tratarlos en cuarentena, a los que contraigan el covid-19, aislarlos.

De este modo, aplicar esta medida propuesta a nivel mundial, ocasionaría; jurídicamente; un caos judicial por tratarse de una traba a lo trabajado. Sea justa o injusta la prisión preventiva, sea un exceso o no; esta no es razón para generar una polémica que -dentro de la teoría- ocasionaría un caos social y judicial. La propuesta no es mala para ciertos países, pero sí es mala idea para Perú. Porque existen algunos países en las que el Covid-19 ya llegó a las prisiones. Pero esa no es razón para liberar a presos políticos o sujetos con prisiones preventivas, al contrario, la medida ideal sería aislar al reo en la clínica o en algún centro dónde estén los pacientes por Covid-19 para que se trate y no contagie a nadie.