Punto de Encuentro

El martillazo de los peruanos

Muchos expertos sostienen que ante la inepta reacción del gobierno a la pandemia, puede haber causado tanto o más daño que la pandemia. Al día 63 de la emergencia oficialmente el gobierno reporta 94933 casos confirmados y 2789 personas fallecidas, cerca de 14,000 peruanos varados en el exterior. Ante este panorama desolador, no todo es negativo, el firme y contundente “martillazo” que los peruanos le han asestado al Coronavirus, y a la ineptitud del gobierno para enfrentarlo; han mostrado al mundo su estoicismo, determinación y sacrificio para derrotar al letal virus y al incapaz gobierno.

Y esta epopeya, que es una ofrenda a la posteridad, por qué resistir, más de dos meses confinados en sus casas, esperando las medidas de un gobierno errático, y ver la lentitud e incapacidad punible para desarrollar una estrategia que ni siquiera se ha podido labrar y consolidar en el camino del combate al virus. La respuesta ha sido, la entrega de los peruanos, logrando con sacrificio resistir no solo los graves efectos letales del virus, sino los nocivos desaciertos del gobierno, que amenazan con acabar con todo lo que nuestro país logró en casi 30 años. El gobierno no es culpable de la pandemia, es una verdad irrefutable, pero lo que es cierto; también, es que su acción para neutralizarla ha sido lamentablemente improvisada y desastrosa.

Ahora los peruanos, comienzan a enfrentar una nueva pandemia que va en simultánea con la sanitaria, la del hambre y la miseria de más de 2 millones y medio de peruanos que ya volvieron a las filas de los pobres. Llama la atención, que tanto sacrificio, y esfuerzo de todo lo ahorrado en más de dos décadas, el gobierno disponga a manos anchas de nuestras reservas, además pretenda endeudar al país, para dispendios injustificables. Gran parte de nuestros recursos ha ido a parar a los bancos, para que estos se los entreguen a las empresas afectadas y que lo necesitan vía préstamos con intereses preferenciales, si así fuera el propósito es loable y justificado pero los bancos deliberadamente solo le otorgan a su “collera” de clientes. Y la mediana y pequeña empresa ¿son tratados como “hijastros” por el gobierno, la nueva pandemia es la que vemos a través de los pocos medios objetivos, peruanos que son atacados por las fuerzas del orden, por salir a ganarse el sustento del día para su familia, estos brotes de violencia, pronto se extenderán en todo el país, porque si no mueren por el virus, perecerán por el hambre y la miseria que es tan letal como este. Obligándolos a cumplir protocolos sanitarios burocráticos que solo pueden aplicarse a la gran empresa, y que, al extenderse con la misma rigurosidad a las Mypes, más parece una barrera de acceso al mercado destinada solo a extender la partida de defunción de estas.     

Ahora, resulta que a la fecha el gobierno solo autorizo a funcionar los grandes negocios, que está bien, pero se olvida de esa inmensa mayoría que cubren el 70% de “informalidad”, y que antes de la pandemia funcionaban para el sustento de sus hogares. Al no ver resultados, poco a poco los peruanos han salido a desafiar a la muerte inclusive, y es que la solución no está en la entrega de un bono simbólico, que más que ayudar de verdad a los pobres ratifica simbólicamente esta condición: pobres.

El Perú en estos últimos casi 30 años reconstruyó sus cimientos económicos, sociales e institucionales, para entregarle a las futuras generaciones un país viable, escenario para que puedan vivir con dignidad.  Los trabajadores del equipo de salud, policías, militares y muchos peruanos anónimos están en primera fila de batalla frente al virus y al desastre de la economía, ahora, miles de peruanos se enfrentar también a esa otra pandemia que es la del desempleo y cierre de negocios y emprendimientos. Esta generosa lección de nuestros hermanos en todo el país debe llamar la atención a un gobierno empeñado en incrustar en medio de la crisis una ideología, trasnochada que ha fracasado en todo el mundo y que en nuestro país siempre ha sido derrotada en las ánforas, pero que gobierna ante la falta de liderazgo de la élite gubernamental.

Este reconocimiento justo lo hago en estas líneas, a pesar de que el gobierno y un sector de la prensa adicta, quieren seguir confundiendo, echándoles la culpa a quienes justamente con valentía enfrentan al virus -los peruanos-.

De todas maneras, pasada la crisis, se determinará, con cifras y resultados, que el gobierno fracasó, en el lado sanitario, pero también en el ámbito económico y social, lamentablemente confirmaremos que más letal que la pandemia fueron los graves errores del gobierno. Miles de peruanos están esperando el fin del confinamiento para salir a hacer lo de siempre, mover la economía: Trabajar, Si el gobierno persiste con sus marchas y contramarchas, la inevitable ola de violencia tocará la puerta de nuestros hogares. Cuánto tiempo durará este sacrificio, el que sea suficiente para reinstalar a nuestra patria en el contexto y lugar que siempre tuvo, cuando eso suceda ya no estará la pandemia y esta élite gubernamental, de un “martillazo” los peruanos lo grabarán en las páginas de la historia negra de nuestro país.

Milagros Salazar de la Torre.