Punto de Encuentro

Los Médicos cubanos llegan al Perú: ¿Qué hay detrás de todo esto?

Por Sebastián Garaycochea

Alan Chirinos

Si hacemos un poco de historia, desde que Fidel Castro implementó la idea de tener esclavos humanos a los cuales llamó “Ejército de batas blancas”, el mundo conoció las “misiones médicas cubanas”. Estas misiones de médicos cubanos eran destacadas por el gobierno dictatorial de la isla a diversos países alrededor del mundo. Por los servicios prestados por los médicos cubanos, Fidel cobraba hasta el 80% de la contraprestación correspondiente a los médicos a los países anfitriones. Esta cuota servía para, supuestamente, financiar el sistema de salud de Cuba.

Estos médicos fungieron como pieza clave de un esquema de difusión de ideología comunista. Los médicos servirían como herramientas para que el gobierno comunista pudiera establecer alianzas de una forma indirecta con gremios y sindicatos de trabajadores de la salud de los países a los cuales se enviaba a estos esclavos modernos. Una vez posicionados en el país anfitrión, algunos espías infiltrados entre los médicos empezaban a hacer relaciones, para desestabilizar a los gobiernos de turno, fomentando la instalación de un régimen comunista en el país anfitrión. 

Asimismo, estas misiones de “batas blancas” permiten un refresco político al régimen cubano ante la opinión pública mundial. En cierto sentido, permitían una lavada de cara simbólica ante la desastrosa realidad de la isla. El renombre de los médicos alrededor del mundo sirvió como testimonio del “éxito” del modelo cubano, lo que en muchos casos permitió soslayar situaciones de vulneración de Derechos Humanos.

De este modo, las misiones de médicos cubanas tienen un rol central en el funcionamiento de la dictadura de La Habana. Por un lado, permiten  obtener grandes cantidades de dinero a través de la explotación laboral más despiadada que el mundo contemporáneo ha atestiguado a escala gubernamental. Por otro lado, estas misiones juegan un rol estratégico en el posicionamiento político de la ideología comunista a nivel mundial.

Por estas razones es conveniente revisar la pertinencia de la llegada de un contingente de 85 médicos cubanos, como recientes noticias anuncian.

¿Qué motivaciones políticas “subyacentes” vienen de “yapa" con esta supuesta “ayuda”?

Las motivaciones políticas del gobierno comunista cubano, como se ha expresado, siempre han sido las de tratar de extender su agenda ideológica  En el caso peruano, esto debe ser tomado con pinzas. Si se observa críticamente varias de las decisiones tomadas desde el ejecutivo, se podrá apreciar una posición ideológica tendiente hacia el comunismo, lo que preocupa a una gran parte la población nacional.

Desde que hace algunos meses el Presidente del Consejo de Ministros, Vicente Zevallos, declarara ante la prensa el interés del gobierno de retomar un rol protagónico en el ámbito empresarial, a través de la participación directa del gobierno con empresas públicas, todas las alarmas se han encendido.

Siguiendo esta línea de razonamiento, es solo lógico pensar que la llegada del contingente médico cubano tiene motivaciones ulteriores. Máxime si se ha observado en los últimos días una creciente insatisfacción por parte del gremio médico peruano hacia el Presidente Martín Vizcarra y su gobierno. En particular, en contra del confeso izquierdista, y ahora Ministro de Salud, Víctor Zamora ¿La llegada de médicos cubanos encubre un intento de censura a los sindicatos medicos del Peru?.

¿Cuánto es lo que nos va a costar mantener a estos médicos cubanos laborando dentro del territorio nacional?

Se sabe que el gobierno comunista cubano pide grandes sumas de dinero por cada médico que entrega. En ese sentido, las misiones médicas representaron un ingreso aproximado de 10,000 millones de dólares anuales a las arcas del gobierno cubano. Esto representa la fuente más grande de divisas que ingresan a Cuba.

Esto se traduce, como lo indicaría en una entrevista César Palomino, ex Decano del Colegio médico del Perú, en un costo individual de alrededor de 7,000.00 soles para cada médico. Esto es el doble de lo que cobra un médico peruano del sistema público de salud, en igualdad de condiciones. Aunque esta cifra aún no se ha confirmado oficialmente para los médicos que deberían llegar amparados en un acuerdo de entendimiento diplomático entre el Perú y Cuba, lo más probable es que el costo sea por lo menos ese.

A ciencia cierta – por lo que han dado a conocer los médicos desertores-  los médicos solo reciben un 10 a 20 % del total del salario. Eso quiere decir que el gobierno retiene más del 70 % del dinero pagado por los países anfitriones  a los galenos.

En estas condiciones, es evidente que la decisión del gobierno peruano de recibir a los médicos, devendrá en que los peruanos financiemos indirectamente al régimen dictatorial impuesto en la isla caribeña desde hace muchos años. Lo peor es que no solo el Perú está financiando a la dictadura, también muchos países del mundo lo están haciendo.

¿A caso ya no contamos con suficientes médicos peruanos e inmigrantes venezolanos que puedan cubrir esas plazas y cumplir con esas labores?  o ¿es que seguramente quieren reemplazar a los médicos que a viva voz claman por mejores tratos y luchan valerosamente por sus derechos lo cuales están siendo duramente pisoteados por el gobierno?

En el Perú tenemos suficientes médicos peruanos y venezolanos asimilados para combatir la pandemia. Sin embargo, la política de incentivos del gobierno no ha hecho atractivo el sector público a lo largo de los años previos al COVID 19, ni lo hace ahora. Por este motivo, el sistema público se encuentra enfrentando casos de deserción y huelgas. Los médicos se han acostumbrado a hacerse escuchar a través del reclamo popular ante un gobierno que históricamente los ha dejado de lado.

Al respecto, varios egresados de las universidades del país de la especialidad de medicina han reclamado facilidades normativas para el ejercicio de la medicina, lo que les permitirá sumarse a las primeras líneas de enfrentamiento al COVID 19. Este pedido ha sido respaldado por el Colegio de Médicos del Perú y la Federación de Médicos Emergencistas del Perú. La política pública nacional debe priorizar a los profesionales peruanos, los que están ávidos de servir a su patria.

La propuesta alienante impulsada por el entorno “caviarizado” del Presidente de la República de traer médicos cubanos es solo unos mas de los desaires y maltratos que tienen que sufrir los valientes médicos a manos de las autoridades dirigentes, sobre todo por el señor Zamora y la señora Molinelli. Políticamente, esta insípida iniciativa puede leerse como una pulseada de poder impulsada por el Ejecutivo para doblegar las críticas y reclamos de los médicos peruanos, que se sienten traicionados.

Los esfuerzos del gobierno, si quieren devolver la esperanza y la moral a las primeras líneas de combate al COVID-19, deben estar orientados a procurar equipos, insumos y EPP’s, que es lo que no tenemos. Estas son las herramientas para hacerle frente al COVID-19 que nuestros profesionales de la salud están reclamando. No la intervención disociante y politizadora de médicos extranjeros con una agenda preconstituida.

¿Por qué deberíamos aceptar la ayuda cubana si en un primer momento no aceptamos la ayuda de Taiwán que es la provincia autónoma de China que mejor ha combatido al COVID-19?

A inicios del presente mes la revista “Caretas” anuncio una noticia similar, relacionada a médicos taiwaneses. Esta, daba cuenta de que el Perú rechazaba el apoyo de una misión médica taiwanesa. Este caso debe ser analizado, pues esconde un mensaje subliminal que nuestras autoridades están manifestando.

Taiwán es una región polémica por sus tensiones políticas con la República Comunista de China. Mientras China es un avatar, al menos aparente, del modelo comunista, Taiwán es una economía capitalista que resiste la influencia de China. Estas tensiones son tan agudas, que la OMS rehusó atender informes del sistema de salud de Taiwan que informaban oportunamente del brote de COVID 19 y su potencialidad de convertirse en un problema de carácter mundial.

Como se colige del caso peruano, el hecho de que se haya rechazado la misión médica de taiwán responde a motivaciones políticas. La tendencia ideológica del gobierno de Martín Vizcarra le hacia imposible congeniar con la propuesta taiwanesa, a pesar de que esta está respaldada por los sólidos resultados del país asiatico en enfrentamiento al COVID 19.

En este sentido, afirmamos que los médicos taiwaneses, al igual que los médicos cubanos, son absolutamente prescindibles. Máxime, si estos médicos van a llegar con su propia agenda política. Sería ingenuo pensar que las misiones médicas taiwanesas no tienen un trasfondo ideológico, lo mismo que las cubanas.

Desde estas líneas, instamos al gobierno peruano a dejar de lado los motivos ulteriores en la toma de decisiones de política pública. En este momento hay un gremio médico peruano expuesto y entregado a la lucha contra el COVID 19. La posición del gobierno debe ser la de implementar, proteger y respaldar a estos médicos. Todo el resto de politiquería se lo pueden ahorrar para tiempos de calma.