Punto de Encuentro

Vizcarra: la carga pesada que nos deja el COVID19

El Presidente Vizcarra, cree y juega a que los peruanos estamos “infectados” de un virus más pernicioso que el COVID19,  que nos ha hecho perder la memoria, o mejor dicho que carecemos de la elemental disposición  de realizar  conexión histórica de lo que fue su gobierno antes de la pandemia y ahora en plena crisis soportando los graves desaciertos ante un desafío que por ser de su entera responsabilidad nos devolverá a ser un país, con profunda recesión económica, desempleo masivo y con la pobreza galopando cada día, como en la década de los ochenta.

Ha tramado y desarrolla una estrategia sanitaria fallida, en el ámbito económico un desastre y en lo político se ha quitado la careta, lo anima un gran desprecio por las Instituciones. Con   soberbia, dogmatismo e ineptitud ha puesto en peligro lo más valioso que los peruanos con resolución construyeron durante casi 30 años; estabilidad económica, reconocimiento internacional de nuestra joven y débil democracia, dejamos de ser la agencia bancaria más codiciada del FMI, y lo más importante: la determinación y el trabajo de nuestra gente, le devolvió la autoestima a nuestro país. Para este inconfesable propósito tiene como aliado eficaz aún gran sector de medios de comunicación que como ejército y en “mancha” monocorde solapan y acompasan las ineptitud e imprudentes errores al frente de la crisis, que están generando gran sufrimiento especialmente en los peruanos más pobres.

Es así, porque cree que los peruanos hemos olvidado cómo fue su gobierno antes de la pandemia, no olvidamos que le tendió una coartada a su líder PPK, conspirando con Cesar Villanueva y otros sectores políticos para deponer al que fue verdaderamente elegido por el pueblo. En su momento sostuvo, que renunciaría si vacaban al Presidente PPK, no solo no lo hizo sino complotó, para asumir el cargo. Es cierto, también, que nosotros asumimos la parte de responsabilidad política ante la historia; se actuó, con honestidad, en la lógica que el camino al quinto periodo de gobierno Constitucional se lograría coincidentemente con la celebración de nuestro Bicentenario de la República, en democracia.

Hoy la realidad, muestra que es un personaje desleal y alérgico a los valores de la democracia, que, asesorado por un extranjero, conociendo de las inmensas fortalezas de nuestra economía, la abandonó a su suerte, se dedicó a confrontar al Congreso, maquillar toda su incapacidad bajo el “escudo” de un grupo de fiscales abyectos al régimen, que bajo el ropaje de la lucha contra la corrupción desarrollan la persecución y judicialización de sus adversarios políticos. Vizcarra tomó el Ministerio Público, intimidó al Poder judicial y tomó la mayoría del Tribunal Constitucional. Ello explica, porque algunos jueces fueron destacados a puestos en los que juzgan a los adversarios del régimen con evidente sesgo político y porque una mayoría del Tribunal Constitucional, “barnizó” con aires de legalidad el golpe de Estado del 30 de Setiembre del año pasado.

Muchos peruanos, justificaron y aplaudieron estas medidas autoritarias, en la lógica ingenua que en la economía y lo social el país iba a despegar, allí están los indicadores del INEI, en la gestión de Vizcarra ningún indicador económico ni social, se ha movido positivamente. Cerró el Congreso, y convocó a uno nuevo producto del voto popular, resulta que ahora lo quiere tener en “cuarentena” indefinida para que no lo controlen ni lo fiscalicen, condición humillante que no permitirá el actual Parlamento.

Lamentablemente, por su incapacidad ahora encabezamos las cifras   de tener la mayor cantidad de infectados y muertos por el COVID-19, como resultado de haberse hecho al gobierno con gente de un sector ideológico, que han usado a los peruanos como experimento de prácticas ideológicos que han fracasado en el mundo. Cuando termine la fiebre de los “ayayeros” y “waripoleras”, lamentablemente ingresaremos a la pesadilla de ver como este señor, despilfarró el ahorro de todos los peruanos y como nos deja un país que ha perdido casi una tercera parte del empleo formal, y nuestro PBI, se desmorona a ritmos esquizofrénicos. Esperamos pronto salir de este mal momento y con un nuevo gobernante con liderazgo, recuperar esta década y luchar por la viabilidad de nuestro país, hasta morir en el empeño.

Milagros Salazar de la Torre