Punto de Encuentro

Zevallos en la OEA: sombras tenebrosas

Es extraña la ligereza con que los malvados

creen que todo les saldrá bien.

Victor Hugo

¿Qué ha significado el paso de Vicente Zevallos por el Ejecutivo?

Pocos actores políticos han hecho tanto daño en tan poco tiempo al país y a la sociedad como Vicente Zevallos. Su paso por el Ministerio de Justicia primero y luego por la Presidencia del Consejo de Ministros ha generado un daño muy grave a la institucionalidad democrática, a la lucha anti corrupción, y –en la Pandemia del COVID19- ha provocado el mayor desastre humanitario en la historia Republicana.

Vicente Zevallos fue el operador político de Vizcarra para:

  1. La realización del golpe de Estado cerrando el Congreso de la República de manera ilegal e inconstitucional.
  2. Que el sistema judicial del país y el Ejecutivo trate con pinzas a Odebrecht -la empresa responsable de la mayor mega corrupción que recordemos- para que siga contratando con el Estado, para que ninguno de sus directivos esté detenido, e incluso, para que los peruanos nos allanemos para pagarles cuestionadas e ilegales indemnizaciones. Algo así como un bono éxito al asaltante.
  3. La implementación de las acciones de política sanitaria más irresponsables, inútiles, profundamente costosas a nivel económico, y que han logrado que el Perú sea el país con la mayor cantidad de muertos por millón de habitantes del planeta por el COVID19. El responsable de ello es Vicente Zevallos.

En éste campo, Zevallos tendría, incluso, responsabilidad penal por haber impedido la participación de la empresa privada proporcionando oxígeno para las personas afectadas, situación que provocó centenares de muertes en el interior del país. En algún momento la Justicia se hará cargo.

En resumen: cerró el Congreso, protegió y pago a Odebrecht, y desarmó al país ante el COVID19. Ese es Vicente Zevallos.

Entonces, ¿por qué es nombrado como nuestro Representante ante la OEA?

Vicente Zevallos es un operador central de Vizcarra en la destrucción del país, si es que esta ruta asegura una futura impunidad al actual inquilino de Palacio para que no comparezca ante el sistema de Justicia y rinda cuenta de sus actos. Si tuviéramos que hacer un símil con las figuras politizadas que de manera ilegal usan varios fiscales, hace muchísimo tiempo que Zevallos conformaría parte de una “organización criminal”.

Por consiguiente, su designación ante la OEA sobrepasa la ingenua interpretación que se trate de un “premio” o “pago” por los lamentables servicios prestados. Es mucho más que eso. La designación de Zevallos obedece a una estrategia mayor que pone serias sombras al próximo proceso electoral.

La OEA es un actor relativamente importante en el acompañamiento, vigilancia y supervisión de los procesos electorales en América Latina. Quizás es su único activo político en estos tiempos. Ese es el sentido de la designación de Zevallos: tener un personaje sin escrúpulos legales ni personales para hacer lo que fuera necesario que justifique un proceso electoral turbio y enrarecido.

La idea es bloquear la acción de las Misiones de la OEA en su fiscalización democrática de las elecciones del 2021, o incluso intentar justificar su inconstitucional postergación.

¿Cómo ve la comunidad diplomática ésta designación?

En los corrillos diplomáticos como en los de análisis académicos de nuestras relaciones internacionales se lamenta ésta decisión. Su designación es una afrenta al cuerpo diplomático del Perú y a su reconocido profesionalismo. En términos académicos o de manejo de nuestras relaciones internacionales, Zevallos tampoco da la talla.

La comunidad democrática del Perú, debe estar vigilante y alerta a todas las acciones o declaraciones que haga este cuestionado personaje desde su nuevo cargo en relación al proceso electoral venidero.