Punto de Encuentro

Escenario post vacancia fallida

Escenario post vacancia fallida: autodisolución del parlamento, pandemia en segundo plano, contexto socio laboral complejo, primeros ecos electorales.

Con la votación abultada en el parlamento a favor de Vizcarra, en el marco de la moción de vacancia, el primer poder del Estado se ha autodisuelto para todo efecto práctico. Los partidos allí reunidos hicieron alardes de desafío a la cabeza del ejecutivo para finalmente, aplastados por la dimensión de la maniobra, abdicar de forma ciertamente penosa. Los grandes perdedores sin duda son Acción Popular, Alianza Para el Progreso, Podemos Perú y un Fujimorismo, cada día más errático. Hay que ser sinceros, la principal razón de su sinuosa actitud ha sido el temor de sus referentes a la vendeta fiscal y judicial, ya que Urresti tiene que enfrentar el tema Bustíos, la familia Acuña tiene sendos procesos avanzados y Keiko debe afrontar que su esposo ahora sea investigado. Es casi un hecho que los Luna temen ser hostilizados jurídica o empresarialmente. Sorprende la actitud de AP, absolutamente desdibujada y sin norte, al entrar en esta movida y terminar asfixiados en la incoherencia. Su posición se debilita mucho de cara a los próximos comicios. Las posibilidades de que este parlamento haga algo medianamente importante, como elegir a los miembros del Tribunal Constitucional, son ahora casi nulas. Al inquilino de palacio le bastó una imagen de fuerza rodeado de los altos mandos militares - más fuegos artificiales que otra cosa- y un apoyo sostenido de los medios de comunicación mayoritarios que demonizaron en buena cuenta a los principales voceros de la vacancia. Los legisladores no supieron lidiar con la percepción ciudadana que identificaba la medida en buena cuenta como un salto al vacío, especial y criticamente las capas medias; sin oficio y sin solidez programática o conceptual los bisoños representantes fueron presa fácil de las múltiples presiones y de un cálculo bastante miope y elemental de un corto plazo que quizás no les sea tan favorable. Esto es peligroso pues han dejado los votos sólidos del Antaurismo y el FREPAP como la única oposición real a Vizcarra, lo cual les hará ganar a ambos adeptos entre los críticos no ultra radicales al Gobierno, ante la clara ausencia de alternativas. Esto puede tener sorpresivas y peligrosas consecuencias en el sur andino y en el Perú rural en los próximos meses. Sobre todo con una agenda social agrarista totalmente olvidada.

El "triunfo" de Vizcarra no le corresponde tanto a él sino más bien a la renuncia parlamentaria de defender sus posiciones y al poder real y conjugado que sostiene al aún Presidente: constructoras brasileñas y consorciadas peruanas, red de oenegés marxistas y aliados, parte importante de los medios de comunicación y sectores empresariales que ingenuamente pensaron que la vacancia significaba el triunfo de un populismo fuera de todo control. Éstos últimos podrían lamentarse en el mediano plazo de su predica en este tema si es que Vizcarra arremete - por puntos de popularidad- sobre sus intereses económicos, de lo cual es perfectamente capaz y en lid electoral, aún más. La sobrevivencia política de Vizcarra le asegura orquestar un plan de apoyo continuista destinando recursos públicos y humanos desde el poder hacia quien le asegure impunidad; en buena medida lo que hicieron los Humala con Kuczynski. Aunque sería bueno esperar las próximas horas para confirmar si es que el presidente sustituto no se ha inscrito en algún Partido político, lo cual sería señal indubitable de que la continuidad pasaría por él mismo. A ésta conveniencia puede arribar al ver ejemplos clamorosos en el mundo, como el de Rafael Correa con Lenin Moreno de Ecuador.

Respecto a la pandemia existe un vaivén en las cifras, que en estos últimos días parecen sufrir un leve repunte, aunque en la antesala bajaron notablemente. Información recogida en los medios incluso anuncian una supuesta inmunidad en un 40% de la población de Lima Metropolitana. Con el fin del invierno y el hecho que las afecciones respiratorias cíclicas disminuirán, es probable que el colapso del sistema de salud decaiga y empecemos a ver cierta luz al final del túnel. En buena cuenta el tema pareciera que no sería ya el eje principal de la discusión, pasando a un claro segundo plano. Esto es peligroso en la medida que varios puntos de Europa han vivido rebrotes, fenómeno que no puede descartarse en Perú y para el que obviamente las autoridades no están preparadas. Si el tema finalmente se inclina a la baja será claramente por cuestiones ajenas a las decisiones gubernamentales y más bien por efecto de una propagación muy grande del virus que permitió la inmunización masiva. Lamentablemente este proceso, marcado por la improvisación, podría dejar  el saldo de 100 mil fatalidades hasta el fin de año. Mientras, la vacuna parece aún una quimera que podría materializarse recién a mediados del próximo año en Perú.

Lo que tardará mucho más en encontrar un equilibrio será la situación socio laboral; el confinamiento cavernicola, la lamentable labor de PRODUCE, MIDIS y del MEF y de los programas de "reactivación" de la Ministra Alva va a redondear alrededor de 15% del PBI negativo anual y tienen en Perú el peor escenario de pérdida de empleo en el continente, con más del 50%, ligeramente mayor respecto a las mujeres. Con 7 millones de nuevos de desempleados el nuevo gobierno que asuma en Julio de 2021 -si no hay sorpresas, en cuánto a lo de "nuevo" o a la fecha- tendrá una bomba de tiempo social con la que lidiar. El seguro incremento de la delincuencia y el endeudamiento crediticio de la familia  peruana golpearán el ánimo nacional, en especial al sector de clase media que pasará a engrosar la pobreza. Si sumamos a ello la probable explosión de la economía argentina, que impactará en la región, el panorama aparece sombrío, sobre todo si quien es elegido en 2021 es igual o más inhábil que la actual administración. Si antes de la pandemia 3 de cada 10 empleos formales estaban en el sector público, la proporción va a rozar niveles dramáticos y hasta inviables en los meses que se vienen.

Más allá de la impredictibilidad de las reglas de juego electoral, tanto por alguna modificación que pueda ensayar el parlamento y por las directivas de la autoridad electoral, ya se ven algunas candidaturas en construcción, aunque más bien parecieran sólo los primeros ecos electorales en un panorama absolutamente arcano. Desde una perspectiva liberal económica vienen anunciándose Fernando Cilloniz, Hernando de Soto, Rafael López Aliaga, entre otros, en cierta medida pareciera que lo que se pretende es reeditar una suerte de "FREDEMO 2.0", - con el PPC en la movida quizás- lo cual sería un craso error, ya que sin componente auténticamente popular, tendría un final incluso peor que la experiencia liderada por el Nobel Vargas Llosa. La izquierda marxista parece tener en Verónika Mendoza uno de sus puntales más decididos, que seguramente jugará a la radicalización programática, aunque esta vez la tendrá más difícil por la presencia de la radicalidad que representa Antauro y su grupo, mucho más verosímil, que la de la ex aliada de Susana Villaran y Nadine Humala. Desde una perspectiva social demócrata aparecen por ahora Barnechea y Jorge Nieto. En el APRA aún no hay claridad sobre el candidato, pero el no estar en la puesta en escena terrorífica de la derrota parlamentaria de la vacancia puede jugar a favor del Partido de Haya de la Torre. El clientelismo político alrededor de APP y Podemos parece definido alrededor de Cesar Acuña y de Urresti, aunque ambos vulnerables por sus pendientes con la ley. "Forzay", el joven y poco exitoso alcalde de La Victoria también parece que será de la partida, aunque todo indica que aspira a ser la apuesta de Palacio de Gobierno, "honor" que es probable que se dispute a codazos  con Julio Guzmán y alguno que otro que tristemente quiera jugar ese rol. Finalmente el Fujimorismo parecería insistir en Keiko Fujimori, lo cual puede terminar en el hundimiento total de ese proyecto dinástico.

Más allá de los nombres es claro que el tema de la campaña al final del día será el de la rectivación del empleo, en clave de corto plazo, pero también cómo proyección de los 60 meses de gestión. Quién sea capaz de hacerle un planteamiento al país de cómo, en base al impulso de los sectores productivos y medidas audaces, pueda generar 5 millones de empleos en sus 5 años, y además lo frase en clave técnica y modernizante, al margen de vociferaciones demagógocas, tendrá una ventaja nada desdeñable. Ello implica necesariamente alguna idea respecto a la formalización popular o normalización del esquema emprendedor. Hoy por hoy nadie está poniendo la agenda social en el país. Hay otros temas de interés ciudadano que tendrán cobertura y relativo entusiasmo: abuso de la banca, laboratorios, AFPs, ONP, relacionamiento con las industrias extractivas, salud mental, sostenimiento y apoyo a la mype formal, etc. El empoderamiento de la mujer va a ser de la partida y es probable que el debate del enfoque de género también - a favor y en contra- lo sea en alguna medida. Quizás la perspectiva sobre la migración también pueda estar presente.

Si las cosas siguen este curso, la cancha pinta, lamentablemente, más promisoria para las maniobras de un Vizcarra, con nula convicción democrática y respeto institucional.