Punto de Encuentro

El fin del armario: un comentario al libro de Bruno Bimbi

El libro de Bimbi es una foto panorámica de la situación de la población LGBT en el mundo, con especial énfasis en Latinoamérica. Para Bimbi, salir del armario (o hacer visible socialmente cualquier orientación sexual distinta a la heterosexual) es una experiencia retratada como un hecho de afirmación fundamental. Sobre el cuándo y el cómo, el libro narra diversas historias en las que se mezclan los lugares, las edades, las condiciones sociales, económicas y políticas.

Desde el drama de Jang Yeong-jin, una suerte de Reinaldo Arenas coreano, que tuvo que huir de su país para encontrarse consigo mismo en Corea del Sur, pasando por la relación entre el armario y los deportes (el autor nos hace recordar a Lemebel, cuando el chileno sostuvo que el fútbol es otra homosexualidad tapada) y el polémico tema del tratamiento que recibe el sexo y la sexualidad por parte de las iglesias; en todo este desarrollo, Bimbi realiza un importante “estado del arte” sobre las luchas y los todavía grandes retos de la comunidad LGTB por encontrar un lugar en el mundo, un mundo en el que todavía hay terribles rezagos de una primitiva mentalidad reaccionaria, donde la intolerancia aún pervive e incluso se hace presente en países de un alto nivel de desarrollo como Francia (Marine Le Pen y los ultramontanos del Front National) o España (la sorpresiva irrupción de VOX). Para explicar todo ello, Bimbi desarrolla breves artículos o pequeñas crónicas, que juntas constituyen el contenido sustancial del libro

Tampoco podemos ignorar la dimensión política de esta novísima publicación. Asombra redescubrir la unión interclasista en medio de la crisis de los trabajadores mineros en la Inglaterra thatcherista, aquella de los despidos, la apertura económica y el desmantelamiento del estado del bienestar. La solidaridad entre los trabajadores mineros y la comunidad LGTB en esta coyuntura, es un acontecimiento histórico que marca, sin duda, futuros derroteros políticos de unión entre las clases y grupos marginales excluidos por el neoliberalismo. Bimbi, en ese sentido, nos da indicios de lo que podría ser una estrategia política para pasar del activismo a la militancia política. Porque, finalmente, el salir del closet es también un acto político, de reafirmación de una condición existencial y en países conservadores, también, lamentablemente, conlleva un riesgo de pérdida de privilegios y de expulsión a los márgenes de la sociedad, donde también podemos encontrar como compañeros de ruta a los trabajadores sexuales, a los enfermos de VIH; y porque no, a los trabajadores impedidos de formar parte de sindicatos por recurrentes y veladas amenazas de sus empleadores, los informales y los desempleados. Porque los márgenes de la sociedad son amplios en nuestras sociedades conservadoras. Aunque no lo dice Bimbi explícitamente, y haciendo una libre interpretación de este humilde observador, lo distinto, lo queer, las sexualidades diferentes y disidentes, contemplan un elemento radical que escapa de la normalización, lo gay en sociedades donde la cultura tiene remanentes coloniales, cobra un inusitado carácter subversivo.

Finalmente, en este Gólgota rosa, en este tortuoso camino marica por un nuevo pacto social en el cual las diferencias tiendan a desaparecer porque todos tendríamos un eventual estatus civil de “ciudadanos”, pareciera que las necesarias reformas no provendrán de la sede legislativa. ¡Y qué bueno que sea así! (excursus: mientras la derecha chilena, con mucha habilidad política, otorgó la ley de identidad de género, que permite el cambio de nombre y sexo legal a partir de los 14 años de edad, nuestra derecha está más preocupada por que no se toque el sacrosanto “modelo económico”, mostrándose reacios a encarar una situación que en algún momento les explotará en la cara). Parte de la estrategia para lograr el reconocimiento de los derechos a la comunidad LGTB pasa, indudablemente, por la justicia, concretamente la justicia constitucional y la que proviene de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Ojalá este libro sirva para crear cierto cuestionamiento en los fascistas, sensibilizar a los que aún no poseen una posición sobre el tema y empoderar a los que participamos en estas batallas por lograr sociedades más igualitarias e inclusivas.