Punto de Encuentro

El problema futuro para la tercera edad.

Por Roberto Rendón Vásquez.

En la vida el hombre trabaja para subsistir. Comenzamos de jóvenes y terminamos en la vejez. En la sociedad se prevé que al llegar a la tercera edad podamos seguir subsistiendo. Los Estados adoptan normas legales para que en el camino de la vida laboral podamos formar un fondo económico suficiente que nos permita subsistir en la ancianidad. Ese fondo es para el derecho jubilatorio de quienes paulatinamente lo han formado; de este se sufraga las mensualidades de la pensión jubilatoria. Cuanto más se acumule mayor será el monto pensionario. Obviamente si no se ha aportado o se ha dejado de hacerlo el perjudicado será el que no previó su vejez.

Hay dos formas de formar ese fondo: uno mediante aportes para un fondo pensionario, el otro mediante pago de impuestos con parte de los cuales el Estado pagará las pensiones. En el Perú rige el primero mediante dos sistemas: El Sistema Nacional de Pensiones – que es de derecho público – a cargo de la Oficina de Normalización Previsional (O.N.P.) regido por el Decreto Legislativo N° 19990 del 24 de abril de 1973 y el Privado creado por el Decreto Ley N° 25897 del 6 de diciembre 1992 a cargo de las Administradoras de Fondo de Pensiones (A.F.P.). Los aportantes tienen la potestad de elegir el Sistema que les administre sus fondos destinados a obtener una pensión jubilatoria.  

Obviamente los trabajadores deben acumular un mínimo de años de aportación. Este hecho ha determinado el grave problema actual en que quienes no han cubierto un mínimo de años o han dejado de aportar en el último año, solicitan la “devolución” de sus aportes. Otros piden que con cargo a sus fondos pensionarios se les entregue determinadas sumas de dinero. Esto creará a futuro (que puede ser cercano) un grave problema social en ancianos que ya no tienen fondos para obtener una pensión jubilatoria. ¿El Estado cómo resolverá ese problema? Habrá miles de ancianos en las calles si medios de sustento.

Otro severo problema es el de las AFP. Sus propietarios dejarán de tener el dinero de los aportantes y los “pagos administrativos” que sin arriesgar nada forman de sus ganancias financieras. En otro país han fracasado esas Administradoras Privadas y lo han colapsado socialmente. Una posibilidad de evitarlo es que en el Perú el Estado se haga cargo de administrar todos los fondos pensionarios de las AFP. Debería crearse una entidad pública con funcionarios responsables y honestos.