Punto de Encuentro

2021: Afirmar la democracia o entronización de la violencia

Pasada las fiestas de navidad y de año nuevo, es oportuno reflexionar sobre los desafíos de este año en que celebramos (ironía) el Bicentenario de la Independencia de nuestra República. Conviene recordar lo dicho por Albert Einstein “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, -expresadas en un contexto de innovación-, pero que aplican para el momento especial y crucial en que los peruanos debemos de tomar una decisión: El 11 de Abril, renovaremos el Congreso y especialmente se elegirá a quien conducirá los destinos del país en los próximos 05 años.

Después de cuatro períodos constitucionales, el del Bicentenario debería ser el de la consolidación del modelo democrático, como fundamento de coexistencia pacífica y de prosperidad de los peruanos. Lamentablemente no ha sido así, ya que la grave crisis política de estos últimos 05 años nos ha devuelto a una triste realidad; ya no somos gobernados por golpistas que con tanquetas, fusiles y bayonetas se hacían del poder; sino que ahora las “movilizaciones” de la calle deciden quien nos debe gobernar.

La elección de Pedro Pablo Kuczynski, apoyada por el anti-fujimorismo, en la que el gobierno de Humala jugó un papel importante, para el cargamontón; pasó el test de legitimidad, las fuerzas políticas y el país aceptaron ese gobierno. Lo que sucedió luego es que por graves denuncias de corrupción PPK ante la inminencia de la vacancia, se vio obligado a renunciar y se produjo la sucesión Constitucional, asumiendo el primer Vicepresidente Vizcarra, este mitómano, resultó ser peor que su antecesor; delatado por medios cercanos a su gobierno, nos enteramos de que este, era un vulgar coimero y que cuando era Gobernador Regional de Moquegua, a toda obra le ponía precio. El Perú no podía seguir siendo gobernado por un inescrupuloso que había maculado con indignidad la Presidencia de la República. Por eso el Congreso en un acto de dignidad declaró la vacancia por incapacidad moral.

Luego vino la sucesión Constitucional del Presidente Manuel Merino, pero los poderes fácticos que vieron perder los privilegios que les había dado Vizcarra para adormecerlos, cuestionaron duramente este proceso arreglado a la Constitución, obligándolo en menos de una semana a renunciar. Para lograr este perverso propósito y con apoyo de la mayoría de los medios de comunicación promovieron y financiaron sendas movilizaciones que acabó con la muerte de dos jóvenes, e instauraron una nueva forma de acceder al poder: la violencia de la calle reemplazó a la democracia y a la legitimidad que da el voto popular. Hoy tenemos en Palacio al señor Francisco Sagasti, del partido Morado y en la Presidencia del Congreso a una Congresista del Frente amplio, que no son producto del voto ni mucho menos del mandato Constitucional, nefasto precedente que debemos impedir que se repita.

Con cuatro presidentes en un lustro; pero con un denominador común, su ineptitud, especialmente el gobierno de Vizcarra, que ante los efectos letales del Covid19, ha destrozado la economía; su incapacidad ha permitido que nuestro país ocupe el primer lugar de muertos por millón en el mundo y lo más condenable, somos uno de los pocos países que no tenemos vacuna; a la grave crisis política, se suma la sanitaria y social, con millones de empleo pulverizados por culpa de estos gobiernos irresponsables.

Por eso, concretamente, los peruanos, tenemos el deber de hacer que se restablezca el voto ciudadano como único mecanismo para llegar al gobierno, de otro lado, las fuerzas democráticas tienen que organizarse para impedir que, en segunda vuelta electoral, si la hubiere, no se repita el cargamontón del 2016. Por eso, las próximas elecciones son cruciales; o afirmamos la democracia o nos dejamos arrastrar por lo que promueven el caos y la violencia. Por eso resulta premonitorias y oportunas las frases de Einstein. Si queremos un país donde se afirme la libertad y los derechos humanos en donde nuestros hijos funden sus utopías, hagamos las cosas distintas, para obtener resultados diferentes.

Milagros Salazar De La Torre