Punto de Encuentro

Sagasti: fracaso del gobierno de transición

La única meta que se impuso el gobierno del señor Sagastegui fue que, al ser un gobierno de transición, su prioridad era garantizar la limpieza y transparencia de las próximas elecciones generales del 2021. El dogmatismo radical de izquierda de algunos miembros de los Jurados Especiales y del Jurado Nacional de Elecciones; están creando incertidumbre al retirar por formalismos estrictamente reglamentarios y burocráticos candidatos que a pesar de ser adversarios de nuestro partido deberían permitírseles participar para que sea el soberano quién sea el único árbitro que decida quién debe proceder a rescatar al país en los próximos cinco años de la garras del gobierno de izquierda radical que los últimos 10 años ha destruido el esfuerzo que todos los peruanos hicieron para ser otro país. Humala y Vizcarra frenaron el desarrollo del Perú y lo condenaron a gobiernos incompetentes responsables del fracaso que vivimos.

No puede ser posible que a menos de 90 días de las próximas elecciones el señor Francisco Sagasti siga integrando la fórmula presidencial del partido morado al que pertenece y que simultáneamente ejerza la Presidencia de la República; no es ético, ni constitucional, pero fundamentalmente no es digno. Y es que este gobierno es la continuidad del gobierno del anterior; sólo se ha reemplazado la mitomanía y la corrupción campante por otro factor que tiene la misma contundencia de letalidad como es la inacción, la confusión, el desorden, la falta de liderazgo para enfrentar los problemas sanitarios económicos y sociales que vive el país. Estos actos, si bien por ahora no se puede hablar de fraude, si cuestionan la imparcialidad y la “limpieza” de las próximas elecciones que son vitales para rescatar a los peruanos del fracaso impune de los últimos gobernantes y que sensatamente el pueblo elija a un gobernante que devuelva el Progreso y la ilusión de la gente en su país.

De otro lado, hoy a casi un año de decretar a la primera cuarentena sanitaria que fue un rotundo fracaso en el mundo entero, el gobierno acaba de decretar un igual; con el único afán de tapar su incapacidad para traer la vacuna al país y lo más grave que el cordón umbilical de esa relación perversa entre el gobierno anterior y el actual es que al frente de la crisis sanitaria está el símbolo de la ineptitud como es la ministra Mazzeti; es por eso que la 1630 camas UCI que tiene el país están abarrotadas y nuevamente la angustia de miles de peruanos en búsqueda de una cama y ventiladores mecánicos comienza a tocar inevitablemente la puerta del dolor y la frustración en los peruanos. Y es que gobernar un país requiere de un liderazgo; no enciclopédico, inocuo sino de decisión firme, y ya sabemos todos que la izquierda es muy bueno para la ideología y para el discurso pero no para la acción.

Hemos vuelto a una cuarentena arrojando a miles de micro y pequeños empresarios a cerrar las puertas de sus actividades económicas prácticamente a quebrar; a miles de peruanos deambular por las calles sin puestos de trabajo; la cuarentena, no es una política de salud seria y responsable para enfrentar la nueva ola del virus lo que evidencia que se está repitiendo el fracasado confinamiento que impuso Vizcarra y que durante un año ha dejado solo muerte y sufrimiento. Los responsables son los ministros de salud vinculados a la izquierda del partido Frente Amplio. Por eso es necesario que las fuerzas democráticas estemos alertas porque los comunistas se aprestan a impedir elecciones limpias y seguir gobernando el país, llevándolo al fracaso y como lo dije anteriormente en alianza perversa con un sector de los medios de comunicación pretenden imponer por la violencia a sus gobernantes desplazando la auténtica legitimidad que da el voto en las urnas. Avisado estamos y las fuerzas democráticas deben impedir que estos expertos en generar caos, desempleo y aumentar la pobreza se enquisten por cinco años más en la conducción del país.

Milagros Salazar De La Torre