Punto de Encuentro

Ya hay varias vacunas en el mundo. Entonces, ¿por qué hay escasez?

El año empezó con la noticia que ya había una vacuna contra el COVID 19. De hecho, ya hay varias vacunas contra el COVID-19, en otro artículo ya mencioné que las más comunes son las de Pfizer- BioNtech, AztraZeneca, Sinopharm, Sputnik V y Cansino.

Es decir, ya hay opciones de vacunas en el mundo. Cada país ha aprobado y se ha decantado por una en específico. En el caso de México es la Pfizer- BioNtech, en el caso del Perú es la de China.

Ahora bien, ya hay varias opciones de vacunas y cada país ya ha firmado contratos de suministro con las empresas farmacéuticas más grandes y poderosas del mundo.  Lo único que aquí no cuadra es, entonces ¿por qué aún no hay vacunas para todos?

En México se han viralizado muchas imágenes en donde se muestra como en Estados Unidos de América ya se está aplicando la vacuna en general a toda persona que lo desea.

Un ejemplo es el comentarista deportivo conocido como "el perro Bermúdez", que ya presumió en todas sus redes sociales que ya fue vacunado. También se han divulgado imágenes donde muestran que la gente se puede vacunar desde la comodidad de su auto, es como ir por una hamburguesa, pero en lugar de comida, acudes para que te vacunen.

Mientras en Latinoamérica seguimos peleando porque haya más pruebas; en países de primer mundo ya dejaron esa etapa que -siendo honestos- deja de ser primordial cuando ya existe la posibilidad de vacunar a los ciudadanos de los diferentes países.

Lo anterior, deja al descubierto que la vacuna se ha convertido en un instrumento de poder, en otras palabras, en una moneda de cambio que poseen los países o las empresas que generan la vacuna contra aquellos países que sólo somos receptores de la misma, básicamente, toda Latinoamérica.

Prueba de lo dicho es que, nuestros países ya aprobaron una vacuna oficialmente y están a la espera de la distribución de la vacuna, en las condiciones que la empresa imponga a su criterio.

En el caso de México, Pfizer notificó hace un par de semanas que su planta no tenía la capacidad para cumplir con las dosis acordadas y, que a partir del 18 de enero de 2021 entregaría la mitad de dosis de las que se habían pactado en un inicio. Es curioso que en Estados Unidos vacunan hasta en tu auto, y a México envían la mitad de las dosis, 200 mil por día.

Como abogado, puedo decir que en este caso se podría hacer exigible el contrato de suministro o en su defecto, cobrar la pena que en el mismo contrato se impuso, sin embargo, ninguna cantidad de dinero o bien recibido resarcirá el daño que se genera a la población al no recibir las vacunas en el tiempo previsto.

Esta es la cuestión verdaderamente preocupante, pues los países más poderosos utilizan su influencia para tener un mejor acceso a la vacuna, y a los países más débiles económicamente como los Latinoamericanos nos dejan a nuestra suerte.

Para entender lo anterior, pondré un ejemplo, mientras en México ya se distribuía la vacuna; en el Ecuador no había llegado ni siquiera un cargamento. A su vez, en Colombia tienen previsto empezar en febrero-marzo.  Aunque ya tienen acuerdos con Pfizer y AztraZeneca, la vacuna aún no llega.

En México, Argentina, Chile, Puerto Rico y Costa Rica empezaron la campaña de vacunación en diciembre de 2020; mientras que en Bolivia planean iniciar esta semana; en el Perú y  Colombia planean iniciar en febrero-marzo; y en Ecuador en marzo-abril.

Por lo tanto, existirá una diferencia de más de 2 meses; si es que todo sale de acuerdo a lo planeado; con respecto a la fecha de inicio de las campañas de vacunación de los países en Latinoamérica.

Que coincidencia que la vacuna llegue a México, que geográficamente esta junto a los Estados Unidos de América. No obstante, la distribución de las vacunas a México fue un espejismo que hoy se desvanece, pues como ya expliqué, Pfizer ha impuesto sus condiciones y ha dejado de surtir el número convenido de dosis.

Puede ser que, en unos meses, Pfizer una vez más disminuya la cantidad y así sucesivamente, porque sabe que puede generar este abuso sin miramientos, lo que nosotros conocemos vulgarmente como agandallar, que significa, cometer abuso contra alguien obteniendo una ventaja sin consecuencias. 

La empresa estadounidense sabe que México necesita la vacuna y, sabe que no tiene forma de producirla, básicamente, el país está a su merced. Así están todos los países de Latinoamérica con sus diferentes proveedores.

He aquí la problemática, si el derecho de acceso a la salud es algo universal y estamos viviendo una pandemia mundial que afecta a prácticamente todos los países; ¿por qué utilizar algo tan delicado como es el salvar vidas, como una estrategia de presión o de venta o de convencimiento o de sumisión entre los países?

Muy sencillo, porque todo en el mundo, hasta las pandemias y las vacunas, siguen los intereses geopolíticos de los más fuertes, ya sean países o empresas.