La doble moral de los caviares.

En los últimos días nuestra patria vive momentos aciagos, por los gravísimos efectos de la segunda ola de la pandemia qué acompañado de la incompetencia del gobierno de Vizcarra y Sagasti, completan este menú mortal que cada día inflaman de dolor, frustración y de rabia, los corazones de cientos de familias que ven perder a sus seres queridos. Hemos llegado al extremo de colgar la esperanza en vida de peruanos, a qué países vecinos nos tengan que regalar oxígeno, a pesar de que desde el mes de mayo del año pasado la iniciativa privada quiso instalar plantas en varios lugares del país; cuántas vidas se hubieran salvado, sin esta diligencia punible que solo por razones ideológicas impidieron esta solución.

Pero mi reflexión va por el escándalo de la “vacunagate” y es saludable ver al final del túnel la reflexión de un honorable diplomático como excanciller Joselo García Belaunde cuando expresa “que el escándalo no puede alcanzar y afectar a la totalidad de la institución” y no deja de tener razón porque en este país estamos acostumbrados a que por uno o alguno de sus miembros echar sombras sobre la institución. Ha dicho, además que estando comprometidos dos de las más altas autoridades de esa casa. “Ello solo agrava la responsabilidad de ambos que serán juzgados por su deslealtad con el país y con los ciudadanos a quienes debieron primero servir y si era posible acompañarlos en su dolor”. Agrega: “la felonía de las exministras y exviceministros o de los médicos responsables que se coludieron en esta operación sucia es de todos ellos. No es de recibo extenderlas a Cancillería” (..) (La República 28.02.2021).

De otro lado, el escándalo de las fiscales de los cuellos blancos es otra vergüenza, la Fiscal de la Nación afiebrada activista enjuiciando a los adversarios del régimen del mitómano Vizcarra, durante su cuestionada gestión ha dado muestras que la fiscalía respondía a los designios no solo del “lagarto” Vizcarra si no los poderes fácticos que han tomado el control absoluto de esta institución sensible y utilizada indebidamente para pervertir la justicia. En qué país del mundo dos fiscales que tienen información secreta y relevante de un colaborador eficaz con relación al Presidente, lo buscan en su casa para darle la buena nueva, so pretexto de acceder a protección personal porque supuestamente sus vidas estaban en peligro; ¿qué fiscal de algún rincón del país, su vida no está el peligro cuando luchan contra la delincuencia o contra el narcotráfico?

La FN las ha cambiado de fiscalía, ni siquiera ha tenido la dignidad de abrir una nueva investigación por tráfico de influencias agravado al miserable de Vizcarra; quién a partir de esta información manipuló el tema de los cuellos blancos; es cierto que hay corrupción en el misterio público y el poder judicial, pero no menos cierto es que la conducta de estas fiscales de marras lo único que hace es nuevamente reflejar la doble moral que exhiben en la administración de justicia y todo tiene un solo corolario proteger al lagarto Vizcarra, tanto con la “vacunagate” como con el “caso de los cuellos blancos”; el sometimiento del prestigio y la independencia de estas instituciones se ve enlodado,  por proteger a indeseables funcionarios, ¿acaso las respetables cabezas de estas instituciones no estarán también vacunados? no lo han dicho expresamente pero lo que hoy día ve el país, son dos instituciones que ponen en peligro su independencia, autonomía y su prestigio por defender a este mitómano, qué como bien lo ha dicho un  periodista que ha desnudado la psicopatía endémica del lagarto Vizcarra. No le importa la vida de los enfermos que buscan oxígeno o una cama UCI, pero si le interesa llegar al parlamento para utilizarlo como un manto de impunidad y salvarse de los delitos de los que debe responder. No Vizcarra, de esta no sales, el pueblo reflexionará y la justicia te pondrá allí, donde debes estar; para que no le sigas haciendo daño al país: la cárcel.

Milagros Salazar De La Torre.

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