Alarmismo Monopólico

Siendo más aterrizados y pragmáticos no es lo mismo un monopolio que un “Líder del Mercado”. Los monopolios pueden existir y subsistir en el tiempo cuando el gobierno le otorga la licencia a una determinada empresa para explotar con carácter exclusivo alguna industria o comercio, es decir cuando se concreta la protección estatal y no se permite competidor alguno. Mientras tanto un líder del mercado, es aquella empresa que llegó sola y tuvo que apelar a su habilidad empresarial, utilizando todas sus herramientas para conquistar el mercado y satisfacer a sus consumidores en medio de competidores de menor o mayor tamaño. ¿No es acaso digna de ovación?
 
Hoy en día, aún conservamos la mala costumbre de perseguir al empresario exitoso. ¿Hay algo de malo en la absorción de las cadenas? ¿No es parte del crecimiento empresarial en un escenario de libre mercado? ¿El dinamismo económico generado en un sector no contribuye con el engranaje de la economía nacional? ¿No son estas empresas las que trabajan, producen y generan gran cantidad de empleos en el país? ¿Realmente podemos etiquetarlos como monopolios si solo representan un determinado porcentaje de ventas en el mercado y el otro espacio también está cubierto por empresarios independientes?
 
Mientras exista la competencia no podemos hacer referencia a un monopolio estricto, porque no será el único vendedor. Además los bienes ofrecidos tendrían que ser exclusivos y no tener competencia alguna entre marcas, lo cual también cae en lo absurdo. En un mercado libre se produce un alto intercambio de bienes y servicios, y es allí cuando entra a tallar la "supremacía del consumidor" donde el comprador se convierte en el protagonista porque se convierte en el agente regulador que tiene la plena libertad de elegir a quien le compra y a quien no. 
 
Por lo tanto la autorregulación de precios se da con la libre competencia no con la coacción del gobierno, es el punto de equilibrio alcanzado como fruto de la ley de oferta y demanda. Para contrarrestar al hegemón que eleva precios simplemente dejamos de comprarle y acudimos a la competencia. Es utópico creer que la concentración de empresas será un monstruo que comprará al 100% el mercado nacional porque en el menor tiempo posible surgirá el competidor para destronarlo, es la naturaleza del mercado libre. Sin embargo no sucedería lo mismo si hay empresas exclusivas protegidas por el Estado que carecen de competidores, como es el caso de las empresas que brindan servicios básicos como agua y luz eléctrica, conocidas comúnmente como monopolios estatales.
 
En la naturaleza como en el mercado el ecosistema es salvaje y altamente dinámico, siempre surgen los competidores de manera espontánea porque siempre existirá un sector no satisfecho y para cubrir ese vacío aparece otro, siendo una realidad latente y no una ficción socialista. Tomando como ejemplo el caso de las farmacias en el Perú, en vez de ponerle reglas coactivas se debe promover la diversificación de la industria nacional químico - farmacéutica, comprarle más a las farmacias independientes, aquellas farmacias de la cuadra.
En vez de castigar al empresario exitoso en medio de un “alarmismo monopólico” se debería rebajar los impuestos y promover mayor creación de empresas en el rubro. 
 
Finalmente, el consumidor informado, jamás será engañado. La decisión está en nuestras manos, uno elige a quien le compra, a quien empodera. Nadie está subyugado a una determinada empresa. Esa es la gran ventaja del libre mercado, la LIBERTAD de elección sin coacción.
 

 




Miercoles 30 de Agosto de 2017

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