AUTORIDAD PARA LA RECONSTRUCCIÓN

 

El Poder Ejecutivo y el Legislativo acaban de probar, que si se puede legislar en temas que son urgentes con prontitud, con ánimo conciliador, dejando de lado diferencias y anteponiendo a cualquier interés, el del país y su población.

Me estoy refiriendo a la aprobación del proyecto de ley presentado por el Presidente de la República al Parlamento Nacional, para dictar disposiciones que faciliten la reconstrucción de las zonas afectadas y atención de la población damnificada, como consecuencia de los huaycos e inundaciones causadas por= el “Niño Costero”.

La aprobación ha sido en tiempo record pese a que la proposición legislativa del Ejecutivo tuvo observaciones tanto de la Contraloría como de la Defensoría del Pueblo.  En el debate del proyecto también hubo observaciones técnicas y jurídicas de diversos parlamentarios, y lo bueno fue que aceptándose las que eran razonables y descartándose algunas otras, se ha llegado al rápido consenso que quería el país.

La Ley aprobada por el Congreso ¿es perfecta? Por supuesto que no lo es, podemos tener otras observaciones, pero ya tenemos la ley y posteriormente se podrán hacer modificaciones y ampliaciones, de ser el caso.

Se ha creado una entidad pública,  adscrita a la PCM para encargarse de preparar el plan de la reconstrucción y su debida ejecución.  Hubiera sido preferible hacer trabajar por fin al CEPLAN para que preparara el plan señalado, pero en fin nada es perfecto.

A la entidad encargada de la reconstrucción se le denomina “Autoridad para la Reconstrucción con Cambios” y nos hace acordar al “Congreso Constituyente Democrático” endilgándole un apellido absolutamente innecesario. En aquella oportunidad estaba demás el “democrático”; como hoy está demás “con cambios”.

Se dijo que no habría ningún “zar” para la reconstrucción, pero el Director Ejecutivo de la autoridad creada, será prácticamente un emperador, pues se ha seguido con el prurito de otorgar “autonomía” a cuanto alto funcionario puede existir en la administración, con lo cual se diluyen responsabilidades e incluso el debido control parlamentario.  Hubiera sido mejor encargarle la tarea a la PCM para que tenga la responsabilidad, y bajo su batuta a cuantos instrumentistas fueren necesarios.

Se ha hecho bien en que las contrataciones de personal que se requiera se hagan con carácter temporal, aunque= pudiera ello ser complementado para el futuro, a fin de no gastar más de lo conveniente, con destaques desde otros organismos públicos, liberando temporalmente la prohibición existente para ello.

 

Falta claridad en la clasificación de medidas que son temporales con otras que deben ser permanentes, como la prohibición de edificar donde no se debe. Es tema también perfectible.

Para el tema vivienda, parecería que todo está vinculado a programas habitacionales que sustituyan a lo perdido, pero hay olvido en lo que se podría refaccionar directamente por los afectados, si existieran recursos financieros estatales para ser canalizados por el sistema crediticio, y para quienes no son propietarios sino poseedores, un régimen hipotecario especial, no respecto a propiedad sino a posesión. Con innovación jurídica se pueden tener soluciones.

 

 

 

 




Lunes 24 de Abril de 2017

 

El “Consejo Permanente por la Vivienda, la Construcción y el Territorio” conformado por CAPECO, Colegio de Arquitectos, Colegio...

Martes 09 de Mayo de 2017

 

Con la tranquilidad de observar el comportamiento de los partidos llamados “tradicionales” en las últimas lides electorales, sin el pie...