María Gimena: memoria, perdón y acción

María Gimena hoy va camino al encuentro de un mundo mejor, porque en el que estuvo por once años no lo fue ni para ella ni para nosotros. Le quedaban muchos sueños pendientes, quizá en el taller al que asistía podía descubrir su talento vocacional. No hay palabra alguna que pueda acompañar el dolor y daño irreparable que han sufrido sus padres.

Ella se suma a la larga e interminable lista de niñas violadas, la lista de la que queremos olvidar porque nos avergüenza que no hayamos sabido responder y hacer valer la memoria de quienes fueron víctimas de lo más execrable del ser humano. Buscamos interpretaciones profesionales, sociales y de competencias institucionales pero ninguna de ellas nos lleva a ser responsables en algo que nos daña el alma.

Las mujeres víctimas de violencia física y psicológica, las víctimas de feminicidios, las niñas violadas y todo aquel ser humano que sufre violencia en el origen de lo más repudiable de otro, junto a María Gimena…perdónennos. Perdón por olvidar tan rápido de las acciones que marcaron o apagaron la luz de sus vidas, perdón porque nos importa más el presente antes que enfrentar nuestras memorias dañadas.

Perdón María Gimena porque hoy mismo hemos olvidado las consecuencias y el significado que representa lo que te sucedió y lo mal que estamos como sociedad, perdón porque hemos respondido tan igual que antes ante las medidas que se deben tomar en estos casos, perdón porque ahora mismo solo nos interesa la llegada del presidente dictador de Venezuela, perdón porque ahora rápidamente pasamos al tema de la trascendencia de la participación de los equipos peruanos en la Copa Libertadores. Y solo nos volveremos a indignar ante otro caso así.

Perdón a aquellas personas que no han encontrado un mundo realmente igual para todos, porque no hemos tomado consciencia de lo que debe ser prioridad para todos y no para unos cuantos. Por aquello que nos lleva a la acción y movilización de las voces más particulares y renunciado a ser interlocutores de las voces que se han perdido en el silencio de la impunidad y la indiferencia desmesurada.

Somos voces que se pierden en el qué dirán de la sociedad, porque es mejor callar y luego hablar hasta por las puras cuando estamos “en confianza”. Estamos fallando como sociedad y es algo que no podemos negar, todos aquí estamos alejados del modelo que acomodadamente predicamos ante cualquier otro acto que solo evidencia la personificación interesada de lo que creemos es incumbente a la mejora de una sociedad realmente inclusiva y de oportunidades para todos.

Por María Gimena y todas las víctimas de las que se apagó la luz de sus vidas, por ellas y por una sociedad realmente inclusiva, realmente merecemos detenernos a valorar los esfuerzos existentes que se mantienen en esta lucha álgida, que creo puede tener éxito con una participación masiva y responsable. Exigir el rol del Estado también va acompañado del esfuerzo y la acción ciudadana.

Este jueves 8 a las 5:00PM en la Plaza San Martín, por María Gimena y por todas las víctimas de esta sociedad en emergencia.

 




Miercoles 31 de Enero de 2018

Keiko Fujimori junto a su familia compartía el desayuno farandulero el día de la segunda vuelta, todos siguiendo el guión....