Habilidades blandas para la gestión empresarial

No todo en la vida es dinero, no todo en la vida son negocios, pero para desarrollarnos plenamente también debemos contar con otro tipo de conocimientos que nos permitan organizarnos y expresarnos de una manera asertiva. Existen distintas habilidades que te permitirán desarrollarte. Estas se llaman habilidades blandas: liderazgo, construcción de relaciones, empatía, hablar en público, gestión del tiempo y negociación.

En primer lugar, pregúntate ¿eres un buen líder? ¿Qué significa ser un buen líder? Mostrar una disposición a trabajar tan duro como cualquiera en tu equipo. Tomando la clásica parodia que el jefe da órdenes y el líder motiva. Nos preguntamos si esto significa que tu equipo está abierto a la retroalimentación y tú también.

Aprende a construir relaciones, que sean buenas relaciones con tus colaboradores, proveedores y sobre todo, clientes. El mayor riesgo es dar sin recibir, pero si lo intentas verás que siempre habrá personas dispuestas a corresponderte y con ello dar un plus a tu equipo y organización.

Empatía, no la confundas con simpatía. El objetivo es comprender a la otra persona, es entender sus problemas y motivaciones, desarrollar en ellos un lazo fuerte que te permita brindarles oportunidades acordes a sus expectativas para su desarrollo personal y/o profesional.

Hablar en público, para unos es fácil y para otros no tanto. La clave es ser tú mismo. Lo más importante es estar tranquilo, expresarte con ideas claras y así conseguirás una conexión genuina y empática con tu público objetivo. Tu mensaje será entendido de la forma que tú esperas.

Gestión del tiempo es utilizar tu tiempo manera productiva. Es saber organizarte, tener autodisciplina para evitar perder el tiempo. Si aprendes a hacerlo, serás más productivo y harás que tus colaboradores sientan que su tiempo es valorado y respetado.

La negociación es una habilidad difícil de aprender. Si nunca participaste en una sesión de negociación antes, puedes sentirte extraño contradiciendo a la otra parte. Lo más importante es mantener la calma; empieza pidiendo un pequeño descuento en una compra y luego plantea alternativas y genera una propuesta. Lo más importante es conocer tu producto y siempre ten en cuenta cuánto vale.

Estas habilidades las puedes desarrollar poco a poco. Ten disposición al cambio y escucha de forma activa. Busca consejo de tus mentores y siempre estate abierto a una buena retroalimentación de tu equipo, en cualquier momento del día.

 




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