¿Y en Mayo qué pasará?

El 2015 viene siendo un año de vértigo en la política peruana.

El 1 de enero el 2015 se estrenó con la noticia de que Martín Belaúnde Lossio estaba en Bolivia, pese a que el ministro del interior decía que le seguía los pasos a corta distancia. Ese mismo mes fue la crisis de los Pulpines que terminó con la derogatoria de la ley de trabajo juvenil, en una votación de 96 a 18 que dio cuenta de cómo el gobierno había perdido totalmente el control del Congreso. También en enero empezó la crisis de la DINI, cuando nos enteramos de reglajes a políticos de oposición e incluso del gobierno, que confirmaban denuncias de años previos. Todo ello configura una situación que parecía inmanejable y que llevó a la crisis del gabinete Ana Jara con un pedido de censura que, sin duda, pasaría en marzo cuando se restableciera el Congreso.

Todo cambió en febrero. Ana Jara logró convencer al presidente Humala que era necesario sacar a los cuatro ministros más conflictivos para evitar la inminente caída del gabinete. (Nótese la ironía que uno de los que estuvo a punto de salir fue Pedro Cateriano). Con el gabinete mejorado Ana Jara pudo recuperar iniciativa política y convocó a los diálogos sobre la reforma electoral, que si bien no llegaron a nada concreto o importante, trasmitían la impresión de que Ana Jara tenía un techo de varios meses por delante.

Marzo dio cuenta de lo contrario. Nuevas denuncias esta vez de espionaje masivo de la DINI a todo tipo de ciudadanos, incluso ajenos a la dinámica política, volvieron a rebasar el vaso y luego de una angustiosa agonía Ana Jara fue censurada en el Congreso con 77 votos a favor de la decisión.

En abril tenemos nuevo Premier, Pedro Cateriano, uno de los más confrontacionales en el gabinete que juega ahora una estrategia de acercamiento con la oposición, incluyendo al APRA y el fujimorismo, con los que tantos enfrentamientos ha tenido, mientras el presidente mantiene su línea confrontacional, llamando jauría de cobardes a los partidos con los que el premier trata de dialogar. ¿Qué va a salir de todo esto a fin de mes cuando se presente al Congreso? Pues me inclino a pensar que va a lograr la confianza. Los congresistas en su gran mayoría no van a estar dispuestos a perder sus sueldos y privilegios, algo que podría ocurrir si ellos deciden censurar al segundo gabinete consecutivo, dándole la posibilidad presidente Humala de disolver el Congreso con mecanismos constitucionales legítimos.

¿Estabilidad política asegurada por varios meses? Pues no lo sabemos y mayo nos puede deparar cualquier tipo de sorpresa como lo han hecho ya los cuatro primeros meses del 2015.