La Marsellesa, Bullard y la Navidad

El sábado 28 de noviembre, Alfredo Bullard,  respetado experto en el análisis económico del derecho y proclamado liberal,  hace dos críticas al aprismo:

 +Que canta un himno cuya música es copiada (y que posiblemente Rouget de Lisle -autor de la música de La Marsellesa- ha sufrido “la violación de sus derechos morales”)

+Que la doctrina del APRA es “ecléctica”, que  “mezcla cosas muy distintas” y que “no hay tal cosa como una doctrina original e innovadora que cohesione a sus integrantes”

Hagamos docencia. La Marsellesa, himno oficial de Francia, fue la música que el movimiento obrero europeo del siglo XIX adoptó como propio. Con diversas letras, en el siglo XX  La Marsellesa fue adoptada y cantada no sólo por los apristas, sino por muchos grupos políticos vinculados a la socialdemocracia, siempre en defensa de los derechos de los trabajadores, la libertad y la democracia (valores sustantivos también para un liberal como Alfredo). Por ejemplo  los mencheviques de la   II Internacional socialista, en una versión conocida como “La Marsellesa de los Trabajadores” la cantaron al entrar en San Petersburgo en la revolución democrática de febrero  de 1917. Kerenski la hacía tocar en las reuniones oficiales, junto con los obreros. Otro caso se da en España. En la década del 30, en plena guerra civil, los socialistas españoles cantaban “La Marsellesa Socialista” , defendiendo los valores de La República (quienes deseen, pueden escucharla en https://www.youtube.com/watch?v=a8NeOEly7nI) En el caso de América Latina, el APRA hereda y continúa esta tradición obrera, socialista y democrática, y adopta La Marsellesa como himno del Aprismo con la letra del dirigente obrero anarco sindicalista  Arturo Sabroso.  Esta versión aprista, a su vez, es adoptada también por el Partido Socialista Chileno de la actual mandataria Michel Bachelet. .

Bajo esta música, en diversos momentos históricos,  miles de anarquistas, socialistas, apristas, obreros y estudiantes, dieron su vida por la justicia y la Libertad. La música de La Marsellesa fue cantada en cárceles, mítines, persecuciones y luchas sociales por líderes como Haya de la Torre, Seoane, Kerenski,  Largo Caballero o Allende. Es claro entonces que los apristas cantan La Marsellesa porque comparten una tradición con  muchos movimientos políticos populares, que se hermanan  en las banderas ideológicas y éticas de la Social Democracia mundial.

Bullard es un hombre serio, culto e informado; pero el país pierde cuando en un debate académico y político -que además él mismo inicia-  desconoce la historia, y a esta ignorancia, le suma  el agravio infundado.

Vayamos ahora al 2do cargo: la supuesta inconsistencia de la ideología aprista. Bullar dice que el aprismo es “Uno de esos tantos esfuerzos eclécticos y fallidos de no ser ni de derecha ni de izquierda sino todo lo contrario”. Como ejemplo, dice que es incoherente afirmar que  “la llegada del capitalismo es buena porque trae capital, pero es mala porque trae dependencia”.

Volvamos al pupitre. El aprismo no es derecha, ni de izquierda. Eso es  verdad. Ideológicamente el aprismo es una fuerza política… ¡de centro!; unas veces de centro-izquierda (1er gobierno) y otras de centro–centro o centro-derecha (2do gobierno) . Contra toda la extensa teoría sociológica y politológica global, ¿Bullard en qué fundamenta esta división maniquea que en política sólo se puede ser de izquierda o derecha?

Vayamos ahora a su ejemplo sobre el rol del Capital en nuestros países. Para ello es suficiente  citar a los propios compañeros ideológicos del buen Alfredo -los liberales Plinio Apuleyo, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa-  que en su ánimo de refutar, también le dieron la razón a la doctrina aprista. Dicen, “La más importante de sus proposiciones fue la siguiente: si en Europa el Imperialismo era la última fase del capitalismo, en América Latina, como lo revelaba el análisis Espacio-Tiempo-Historia, era la primera.  Había que pasar por una fase de construcción del capitalismo antes que pensar en demolerlo. Había que desarrollar América Latina con la complicidad del imperialismo y por el mismo procedimiento con que se habían desarrollado los EEUU… esta fase capitalista…estaría caracterizada por impecables formas democráticas de Gobierno1. No hay  nada que agregar. No sólo es coherente, sino estratégicamente es hasta de sentido común. Que el lector juzgue por sí mismo.

Respecto a la crítica –que es válida- que el APRA hizo dos políticas económicas muy diferenciadas entre su 1ro y su 2do gobierno, es pertinente señalar que el aprismo, y particularmente el Presidente García, procesaron esta contradicción de manera ideológica, política, académica, e incluso pública. Vayamos a las evidencias: el año 2014  García publicó “90 años de Aprismo”, el año 2012 Javier Barreda publicó “1987: los límites de la voluntad Política” a propósito de la abortada estatización de la banca, justamente! También se pueden  citar  innumerables artículos y ensayos académicos de Javier Tantalean sobre el rol del Estado (por ejemplo, “Reforma del estado y modernización de la gestión pública” del año 2004) En todos estos textos se hace una revisión crítica del 1er gobierno y se reconoce el rol del mercado,  de la iniciativa privada, y también de la necesidad de mantener un Estado e institucionalidad pública fuerte. Esto demuestra que el aprismo aprende de la experiencia, que debate, que resuelve.

En el aprismo la ideología es un instrumento para comprender la sociedad y la historia, para  razonar la realidad, comprenderla como es (no como quisiéramos que sea). Quienes ven el mundo  en blanco o negro como Alfredo Bullard (o eres liberal, o eres socialista) evidentemente tienen serias dificultades para comprender los matices u otros colores (por ejemplo, a los socialdemócratas como nosotros). Para el pensamiento científico, las hipótesis son siempre provisorias, no hay verdades eternas, menos únicas. Igual, la realidad siempre es compleja, contradictoria y muchas veces ambivalente (dependiendo del punto desde el que se la analice).  Lo que Bullard critica como “ecléctico” en la doctrina aprista, no es un defecto, sino una científica y sana virtud.

P.D. Dos regalos de Navidad para Alfredo Bullard: Un libro Coquito de Historia y un TV a colores HD

____________

1 Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano, 1996, Plaza & Janes, páginas 41 y 42

 




Jueves 17 de Marzo de 2016

Este sábado 12, el politólogo Eduardo Dargent publicó un artículo critico muy fuerte contra el JNE por retirar del proceso...