MIDIS: No hay nada qué celebrar

Con bombos y platillos se celebró hace unos días el III Aniversario del programa “CunaMás”; pese a que la implementación de  programas como este y la desactivación de otros por parte del gobierno a través del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS),  terminó por dejar a miles de niños que antes eran beneficiarios en la desatención casi total, además de generar un irreparable retroceso en la lucha contra la desnutrición, por lo que cabe preguntarse ¿Hay motivos para celebrar?

La desactivación del ‘PRONAA’ y la implementación del programa  ‘QaliWarma’ dirigido a niños en edad escolar, significó el cese de asistencia alimentaria de niños menores de 3 años; ‘Cuna Más’ asumió la atención de niños y niñas entre seis meses y tres años de edad, brindándoles atenciones básicas de salud, nutrición y aprendizaje; sin embargo, la cobertura de beneficiarios es muy baja en relación al número de niños que eran atendidos por el anterior programa: de  más de 600 mil menores atendidos con el PRONAA durante el 2011, se pasó a atender a menos de70 mil durante el último año con un presupuesto que además fue en aumento.

Los resultados de estos cambios se reflejan en números, la última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar ENDES – 2013, del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), confirma la desaceleración en el ritmo de reducción de la desnutrición crónica infantil: desde el 2007 hasta el 2011 el promedio de reducción fue de 2.25% anual y desde la creación del MIDIS el promedio anual de reducción es de 1%; en el área rural incluso la desnutrición se ha incrementado.En otras palabras, se atienden menos personas, cuesta más y la erradicación de la desnutrición se halla más lejana; tres años después, el gobierno insiste en no reparar en ello.

Otro hecho en cuestión es que los programastienen como unidad de medida el número de beneficiarios en relación a las metas que se proponen, no reflejando el impacto del programa en la nutrición de los niños. Puesto que la desnutrición infantil es una condición patológica medible entre el peso actual del niño y el peso esperado para su edad, otro indicador debería ser el número de niños que gracias al programa dejan de padecer desnutrición.Así, el incremento anual del presupuesto destinado alos  programas estarían sujetos a una evaluación por resultados, lo que garantizaría el cumplimiento de las metas y la rentabilidad del programa

Este artículo no ha pretendido ser una defensa de los desactivados programas, pero sí un llamado a reconsiderar los mecanismo de ejecución de los actuales programas sociales para continuar, por lo menos, asistiendo al mismo número de niños, especialmente a la primera infancia que hoy goza de menos beneficios. No se puede sacrificar a la niñez de una nación para que un gobierno pueda cumplir su sueño del “programa propio”, démosle a esa niñez y no a la política terca, motivos para celebrar, es justo.

 




Viernes 15 de Mayo de 2015

Uno de los programas emblemas del gobierno vuelve a hacer noticia. Desde hace algún tiempo la prensa ya no informaba...