Un gobierno irrepetible

La última gran frase de Ollanta Humala en la televisión nacional es: no somos políticos tradicionales, entramos para construir un proyecto nuevo para los de abajo. (17/02/2015)

Quienes lo eligieron como Presidente, lo hicieron pensando en nuevos vientos para la política peruana y su forma de ejercerla o por querer un gobierno más cercano y más práctico. Viejos jóvenes de izquierda veían en Humala la última oportunidad de llegar al poder y tentar la instalación de empolvados programas Velasquistas, acuérdense de Campodónico y sus ideas locas de nacionalizar Petroperú. La gente fue perdiendo la paciencia, pero el periodismo y las encuestadoras fueron más pacientes. Como nunca, un gobierno recibió el apoyo y la tregua suficiente para transitar tranquilamente el camino hacia la confirmación de nuestro desarrollo como país en todos los temas importantes. Mayoría en el congreso, sin presiones para colocar ministros, carta blanca para medidas económicas que garantizarían el crecimiento. Nada. La agenda del ciudadano, la agenda de palacio, la agenda del congreso y la agenda personal. Mucha agenda para tan poco gobierno. Dos cabezas podrán pensar mejor que una, pero dos cabezas no gobiernan mejor que una. Nunca se distinguió un líder en palacio.

Ahí comenzó el descontento de la ciudadanía y la polarización del periodismo, que ya existía, se hizo evidente. A esto podemos aumentarle el término conyugal. Acuñada por Alan García, la palabra conyugal, resumió, en todo aspecto, los intentos palaciegos de imponerse, por la razón o por la fuerza, cualquier propuesta por descabellada e impopular que fuese. Además de errada. De ahí en más, el #GobiernoIrrepetible, devino en franco enfrentamiento. Primero con la oposición, después con sus aliados y luego con sus mismos militantes.

Esto aún no acaba. Viene un año y medio de denuncias y respuestas de lo más folclóricas. Ya estamos acostumbrados a Josué Gutiérrez y su verbo florido en los programas matinales. Sin embargo, tenemos algunas preguntas al fallido gobierno humalista: ¿Cómo pudo estar en el nacionalismo que intento gobernar un país en franco camino al desarrollo gente simpatizante del Movadef? ¿Cómo Nancy Obregón, mama coca para los amigos, fue pataza de Nadine aun sabiendo las acusaciones por narcotráfico? ¿Por qué nunca se aclaró el caso Mori y su denuncia sobre os vuelos narcos que le dejaban dinero al capitán “Carlos”? Es probable que estas preguntas tengan respuesta a partir del 2016.

Nada más tradicional que la anti política actual, la que nos gobierna. La última cifra resume este intento de gobernar el país sin mas plan, ni programa que un semanario (Ollanta) y una dama llena de ambiciones que colisionan con el buen gobierno: 2.35%, una cifra irrepetible de un #GobiernoIrrepetible.

@primerafuente1




Miercoles 25 de Febrero de 2015

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