La Corte de los excesos.

Por principio institucional, no creo que los cuatro magistrados de este TC deban ser sancionados por desnaturalizar nuestra sentencia de 2013, en el Caso El Frontón. En ella no se dio por concluído el proceso penal, antes bien, se ordenó que continuara el proceso en sede judicial con las decenas de marinos implicados, pero que en un plazo razonable la Sala emitiera sentencia definitiva. Por ello, los que hicieron mayoría el año pasado, firmando el pésimo Auto reinterpretó el Voto de Juan Vergara, bien pudieron evitar todo el problema posterior enmendando su errónea decisión, con lo cual, igual hubiera seguido el proceso penal hasta encontrar su verdad jurídica.

Lamentablemente, llevaron a la Corte IDH sus temores: tres de ellos por un mes de suspensión, y el ponente del Auto, por su posible destitución. Haciendo posible que una de las peores composiciones de la Corte Interamericana, pues en su mayoría fueron colocados allí por oscuros acuerdos entre los gobiernos izquierdistas, chavistas y kirchnerista, apruebe una Resolución cometiendo graves errores de fondo y de forma, puntualmente señalados en los Votos Disidentes, de los jueces Eduardo Vio Grossi y Humberto Sierra Porto.

Siendo el escenario la etapa de cumplimiento de la sentencia, ya expedida hace años,en el Caso Durand y Ugarte vs. Perú, la primera objeción es obvia, no se ha acreditado que las posibles sanciones a los magistrados TC produzcan consecuencias en el resultado del proceso penal que se lleva a cabo en el Poder Judicial. Se está dando por seguro que el Congreso peruano, que está haciendo uso de sus prerrogativas constitucionales y dentro de un procedimiento pre establecido, sancionaría a los magistrados TC, siendo que las medidas provisionales impuestas por la Corte requieren una base de certeza jurídica en función de hechos efectivamente producidos. Así, en cualquier otro caso donde se inicie una acusación constitucional, los afectados podrían invocareste precedente y poner fin a un procedimiento legítimo, haciendo que la Corte ordene el archivo de un proceso con una medida provisional, lo que constituye un absurdo jurídico.

La Corte puede dictar medidas provisionales al amparo del artículo 63.2 de la Convención Americana, es posible mientras sean solicitadas por la Comisión Interamericana y ejerzacompetencia contenciosa en el caso que estudia,mas no cuando ya se ha emitido sentencia de fondo. En la etapa de cumplimiento de sentencia, la Corte puede hacer muchas cosas, pero no emitir medidas provisionales. De hacerlo, estaría desnaturalizando su atribución, pues los directos beneficiarios de ellas no serían las víctimasdel caso resuelto, sino los cuatro magistrados TC; la resolución de la mayoría supone ingenuamente que la continuidad de los magistrados asegura que la causa ante la Sala Penal sea considerada como Lesa Humanidad y que eso, además, beneficiará a las víctimas, ocultando que la suerte del proceso penal es independiente del destino de los magistrados, así, la decisión de la Corte sería contraria a la Convención Americana y no estaría sustentada en norma alguna. Para mayor gravedad, a diferencia de lo ocurrido en el Perú en 1992, no se ha producido ningún hecho contrario a las normas convencionales ni constitucionales, ni violado el debido proceso en el procedimiento parlamentario, mucho menos se ha producido aún una sanción a los magistrados, por lo que, al ordenar la Corte el archivo del procedimiento de acusación constitucional, está sustituyendo al Congreso.

Así de grave es la situación. Los que creemos en que Latinoamérica requiere de un Sistema de Protección de los Derechos Humanos, autónomo y desprovisto de un marcado dominio ideológico, aspiramos a una solución política del problema creado, seguramente ante la misma OEA, lo que requiere de una acción conjunta del Congreso con el Gobierno. Lo que podría forzar el fin de la amenaza permanente de la vacancia presidencial. El momento del entendimiento y la gobernabilidadpuede haber  llegado.

  




Jueves 25 de Enero de 2018

Los ciudadanos desconfían de la política, procuran por ello mantenerse lo más lejos posible de ella. Lamentablemente, las decisiones que...